Amor y Esperanza, dos advocaciones más necesarias que nunca
Cirineos del Amor que protagonizan una verdadera manifestación de fe por las calles gaditanas
Cada Lunes Santo florece la tarde en los naranjos de la plaza de la San Francisco, mientras una ingente legión de capirotes blancos se dirige hacia el convento de San Francisco para escuchar la eucaristía previa a la salida procesional.
Los rayos del anhelado sol radiante se agolparán en las marineras torres vigía, mientras a escondidas, como queriendo anunciar, fluirá la estela del incienso y azahar de los maravillosos aires de San Francisco.
Aires que anuncian de forma inexorable que todo está listo para que una vez más los cofrades den testimonio público y "popular" que quieren ser Cirineos por Amor y exaltar su cruz cargada solo por Amor en medio del corazón del mundo.
El cancel de San Francisco abrirá a sus puertas a una nueva pleamar de fervores contenidos y rasgados por la garganta nazarena, que con sones de saeta pretenderá levantar la cruz del que asoma por la puerta.
La pureza de Esperanza se levanta por Amor, por el mismo que cayó, por el que su Madre espera, por que aún siendo muy niña en el ángel confió y por el que cada Lunes Santo se convierte en Esperanza.
Amor y Esperanza, dos advocaciones más necesarias que nunca en estos tiempos de pandemias y enfermedades que un buen día remitirán para que los naranjos florezcan, esta vez sí, con pasos en la calle.
Historia
El obispo Tomás Gutiérrez Díez firmó el decreto de constitución canónica de esta Hermandad el 11 de noviembre de 1951. La primera salida procesional, solo con la imagen del Nazareno fue en la Semana Santa de 1952. La imagen de la Virgen de la Esperanza se incorporó a la Cofradía en el año 1962, saliendo por vez primera al año siguiente. La imagen de Simón de Cirene procesiona desde 1979.
Imágenes
La imagen de Jesús Nazareno del Amor es obra del escultor sevillano José Rivera García (hacia 1940), es una talla completa, que procesiona con túnica de color blanco hueso, y a la que acompaña Simón de Cirine (1979) ayudándole a llevar la cruz, talla también completa para vestir, del escultor isleño Alfonso Berraquero García.
La Virgen de la Esperanza fue realizada por Luis Jiménez en 1962, y donada por su esposa Eugenia Caramé. Alfonso Berraquero reforma esta talla en 1976, esculpiéndole manos nuevas, estrenando ese mismo año el candelero; Luis González Rey actúa sobre la imagen en 2015, aplicándole nueva policromía y realizando nuevo juego de manos. El escultor Alfonso Berraquero talla la imagen de San Juan Evangelista del altar de cultos que no procesiona.
