miércoles. 01.04.2026

La Resurrección que Jerez merece

Un domingo de Pascua para el recuerdo

Jerez soñó de nuevo con la Resurrección de Nuestro Señor, sentido y verdadero epicentro del mundo cofrade y cristiano. Desde la Santa Iglesia Catedral, nos pusieron el broche de oro los hermanos del Resucitado. Un buen trabajo por parte de Álvaro Barba, Hermano Mayor, y su Junta de Gobierno. A pequeños pasos se está viendo una evolución notable en una cofradía donde cuesta mucho dar los primeros pasos.

Desde la cofradía catedralicia pusieron a las doce y media de la mañana el primero de los pasos, ese Señor Resucitado con sudario y talla del frontal del paso de misterio, dos grandes estrenos que plantaron a la calle esta hermandad. Así, el cortejo se aumenta en unos veinte nazarenos, según informa el propio Hermano Mayor.

La Virgen de la Luz radiante como su nombre indica. El buen hacer de los costaleros de ambos pasos con sus capataces y auxiliares hicieron las delicias de un púbico que aún tenía ganas de Semana Santa a pesar de las espléndidas jornadas pasionales que hemos vividos, a excepción de la Noche de Jesús y esos últimos compases del Viernes Santo.

Por otro lado, casi en una realidad paralela. La Hermandad de la Exaltación y la Piedad pusieron la guinda a un pastel, donde los cofrades acompañaron a las Imágenes Titulares del Santo Entierro en un traslado sin música, pero lleno de acordes de fe  y cariño hacia la Hermandad de la Capilla del Calvario con ese palio de las Hermanas Antúnez.  Hay una pregunta que rondaba los pensamientos de los cofrades jerezanos, ¿y si hubiera sido el traslado este Sábado Santo?

Otros acordes, esta vez los de la Agrupación Musical La Sentencia, debajo del puente de la calle Arcos se vivió esa lluvia de pétalos de rosa a un palio que cobija a María Santísima de la Concepción Coronada. Todo un barrio y parte de Jerez estaba congregado en la calle Arcos para ver el transitar de la Hermandad de Las Viñas, la vuelta Macarena del palio y los cambios del paso de la Exaltación en la jornada del Domingo de Resurrección, ya que el tiempo no dejó acabar la Estación de Penitencia a las dos cofradías que se pusieron en la calle para trasladar a sus imágenes y enseres tras el Cristo Resucitado.

Ahora solo queda esperar. Soñar con un nuevo Domingo de Ramos. Vivir la espera en unos recuerdos que cada cofrade entorna diferente, pero igual en esencia. La cuenta atrás comienza.

La Resurrección que Jerez merece