domingo. 26.05.2024
Manuel Jesús Elena | El MIRA
Manuel Jesús Elena | El MIRA

Manuel Jesús Elena Hernández es capataz en la ciudad de Jerez de la Frontera. Comenzó bajo las trabajaderas pero el destino le llevó a ponerse delante de los pasos vistiendo el traje negro. Actualmente es el responsable de comandar las cuadrillas de costaleros de María Santísima de la O, titular mariana de la Hermandad de la Defensión, y, en la Noche de Jesús, de María Santísima de la Esperanza.

En esta entrevista trataremos de conocer mejor la labor de un capataz y su equipo durante las semanas previas a la Semana Santa, además de ahondar un poco más en la historia particular de Manuel Jesús Elena y su opinión sobre algunos temas que siempre suscitan el interés de amantes del mundo de abajo

¿Cómo comienza tu interés por el mundo de abajo y cuál ha sido tu trayectoria hasta llegar al día de hoy?

Yo empiezo como costalero, y empiezo porque se despierta en mí un interés a raíz de mis amigos. Yo, sinceramente, nunca me había planteado ser costalero en mi vida, pero, con la edad de 16 años mis amigos empiezan a meterse, porque en aquella época, estamos hablando el año 2001 o 2000, si era habitual que, con esa edad, algunos jóvenes se metieran. A mí eso me inquieta y decido meterme con ellos. Yo descubro un mundo nuevo, algo que nunca esperaba en lo colectivo, el sentimiento de cuadrilla y de equipo de que todos estábamos haciendo algo en común por y para la Virgen. A partir de ahí, comienzo a compartir cuadrillas con amigos, conozco gente nueva que me lleva a otros sitios, he sido costaleros en muchas localidades. A partir de ahí, la afición que se despierta en mí es la que empieza a hacerme costalero poco a poco e, incluso luego, a hacerme capataz.

¿Cómo ha evolucionado, en términos generales, el mundo de abajo desde la época en la que comenzaste hasta la actualidad?

En mi opinión y visto un poco desde fuera, todo ha evolucionado, de manera general, hacia mejor. Las cuadrillas están mas nutridas que nunca, los pasos van mejor que nunca, quizás en parte por eso también, porque hay un mayor descanso y al costalero se le puede pedir y exigir un poquito más. Hay un mayor conocimiento del oficio y de la técnica que, cuando es aplicada, se nota bastante en el andar de los pasos. Esto tiene su cara B también. Es lógico que, donde antes había un grupo de solo 30 hombres había una unión que quizás ahora, donde hay 80 para un paso que calza 30, pues, no es que se diluya, pero cuesta más trabajo mantenerlo. Es cierto que si se trabaja se puede conseguir, es lo único que podría poner como área de mejora, pero lo que es la evolución, en mi opinión, creo que todas las cuadrillas están trabajando muy bien, comprometidas con sus capataces y con la Hermandad y eso se ve en la Semana Santa, en la calle.

Manuel Jesús Elena | El MIRA
Manuel Jesús Elena | El MIRA

Apenas restan unas semanas para una nueva Semana Santa en la que tendrás el privilegio de comandar las cuadrillas de costaleros de los pasos de palio de María Santísima de la O y María Santísima de la Esperanza. ¿Cómo van los preparativos?

Nosotros estamos tranquilos. En este sentido tenemos la puesta a punto las dos cuadrillas que tenemos la suerte de mandar hechas y ya lo único que queda son los retranqueos de los dos palios, que ahí tenemos que trabajar de la mano con la priostía o mayordomía de cada Hermandad, que por suerte en las dos son muy buenas y hay un ambiente de comunión y colaboración, y luego la preparación de relevos. Hace mucho tiempo nosotros elaboramos un programa informático que nos ayuda mucho a preparar, tanto los cuadrante en sí para el Martes Santo y la Madrugá, como la posterior tarjeta de relevos individual que tiene cada costalero. En ese aspecto estamos bastante tranquilos. Ahora mismo las cuadrillas están bien y solo queda esperar a que llegue el día y ponerlas a funcionar.

Prácticamente todos los días se suceden los ensayos por las calles de Jerez, ahora vemos que el trabajo de capataces y costaleros está en su punto de mayor carga. ¿Está este trabajo limitado solo a las fechas cercanas a la Semana Santa o existe detrás una labor durante todo el año de estudio y preparación de las cuadrillas?

En mi caso particular mi trabajo no se limita únicamente a las fechas cercanas a la Semana Santa. Yo trabajo el año entero. Tengo la suerte también de que mis costaleros son mis amigos, tanto los que empezaron conmigo como los que después han ido accediendo a las cuadrillas hemos tenido un contacto continuo por mantener la misma filosofía de trabajo y afición. Ese contacto continuo me permite a mí saber en qué estado se encuentra cada hombre y poder ayudarle en lo que necesite y lo que esté en mi mano. También, yo que soy un enamorado de la mejora continua, continuamente estoy analizando todo lo posible y que concierne a mi trabajo y que, por supuesto, mi vida me lo permite. Llámese estudios de recorrido, posibles mejoras en la preparación del trabajo, parihuelas, por ejemplo, que también es algo que me gusta estudiar el detalle, porque entiendo que es la herramienta de trabajo principal del capataz con los costaleros. En plena pandemia, aprovechando la situación de que los pasos no iban a salir, en la Hermandad de la Defensión diseñé de cabo a rabo la parihuela que actualmente tiene la cuadrilla, la cual tuvo una serie de modificaciones con respecto a la anterior y que, hoy día, la cuadrilla lo agradece. Yo estoy siempre que puedo estoy con el foco en el trabajo puesto y preparado para poder dar lo mejor a los costaleros y a las Hermandades que me llaman.

Manuel Jesús Elena
Manuel Jesús Elena

¿Cuál es la importancia de un capataz y su cuadrilla dentro de  la estación de penitencia? Ya que son los que van a llevar las devociones al pueblo.

El capataz tiene una gran función de liderazgo. Por lo tanto tiene que marcar los puntos a seguir en el camino. Con esto no me refiero únicamente al caminar y discurrir de la cofradía, sino a todo lo demás. En mi opinión, el capataz debe tener una labor formativa, que es algo muy importante. Tiene que hacer conocedor al costalero de lo que está haciendo, de por qué lo está haciendo, incluso enseñarle a enamorarse de lo que está haciendo y hacerse responsable de ello. Un costalero tiene una función, que es una actividad física como otra cualquiera que, por lo tanto, tiene sus riesgos, y si el capataz no le enseña a desarrollar bien su trabajo cada vez que llegue a acometerlo tiene más riesgos de provocarse alguna lesión, por ejemplo. Si a esto le sumamos que nosotros lo que hacemos es una manifestación pública de fe, si al costalero no se le enseña de manera transversal y continua que lo que lleva sobre su cuerpo es al Señor o a la Virgen, para que eso lo pueda transmitir y provoque el rezo en las calles, que ese es el origen de las Cofradías, quizás todo esto carece de sentido y sería una actividad física como otra cualquiera. El capataz, en ese sentido, tiene una labor importante de liderazgo, de formación, incluso catequética, por qué no decirlo, porque tiene que llegar al corazón de la gente en cuando a lo que está haciendo y el porqué, para que eso, de una manera natural, se transmita a todo el que está viendo la imagen que están portando.

Buena parte del público cofrade jerezano es consciente de que las cuadrillas de Manuel Jesús Elena y su equipo son sinónimo de buen hacer, desde el punto de vista costalero, y de buen ambiente y valor humano, desde el punto de vista personal. ¿Es clave el buen ambiente y el trato personal para que después se vea reflejado en un formidable trabajo costalero?

Es fundamental. Ante esto que me dices yo siempre estoy completamente agradecido. Cuando alguien piensa que el trabajo que nosotros hacemos es bueno y llega al corazón de los demás ese es el techo, eso es lo máximo para un capataz. Ese es el objetivo, pero luego hay un camino que tiene que llevarte a él. Por supuesto el que los costaleros tengan un buen ambiente y haya buenas relaciones de acogida, me gusta que mis costaleros sean integradores, que tiendan la mano siempre, que al nuevo no lo hagan sentir como tal sino que desde el minuto uno sea uno más, como si hubiera estado siempre con nosotros. Eso siempre favorece, siempre ayuda, nunca restará el que alguien se sienta bien. Es cierto que, de un tiempo a esta parte, son muchos más los costaleros que se están acercando a nuestras convocatorias, lo cual es algo que nos agrada, porque incluso vemos que está bajando la media de edad de los componentes que se están acercando, lo que también nos rejuvenece la edad media de las cuadrillas y nos da aires frescos y facilidad de nueva ideas que, aplicadas, nos pueden dar resultado. Los triste de esto es que, por desgracia, no hay sitio para todo el mundo. Nosotros, por supuesto, intentamos darle a todos, nos encanta acoger a los nuevos costaleros pero siempre teniendo en cuenta las medidas que hay. Yo favorezco mucho el buen ambiente, trabajo con las Hermandades la convivencia, el que los costaleros se sientan personas y se sientan bien, no se sientan solo hombres de carga, porque eso quedaría muy vacío. Es algo que, en relación con lo que hablábamos antes, se practicaba mucho, el típico pescaíto, la convivencia antes y después de un ensayo, y yo eso lo trabajo bastante a día de hoy porque entiendo que es algo que aporta muchísimo, los costaleros se conocen, favorece el entendimiento, la comunión en la filosofía de trabajo. Por supuesto eso es una gran parte de lo que luego se ve en la calle.

Juan Antonio Zarzuela y Manuel Jesús Elena | El MIRA
Juan Antonio Zarzuela y Manuel Jesús Elena | El MIRA

¿Porqué las cuadrillas que comandas usan el costal?, que no es la herramienta de carga más extendida en la ciudad de Jerez y ¿crees que hay ciertas Hermandades que muestran cierta reticencia a su uso?

Es lógico que no sea la herramienta que predomina, por la evolución que ha tenido la propia costalería en Jerez. Cada vez es cierto que se está abriendo un poco más la mano en este sentido. No tiene nada que ver la opinión general del Jerez cofrade con el costal hoy que hace 20 años, ha evolucionado muchísimo. ¿Que hay ciertas Hermandades que no la terminan de ver?, es lícito, cada Hermandad tiene el poder de elegir en su casa lo que quieran aplicar, pero yo si le animo a que se interesen y pregunten a los que ellos creen que pueden saber, porque seguramente se sorprendan. El costal es una herramienta muy segura, muy antigua y, además, es incluso recomendada en el mundo de la fisioterapia con respecto a otras herramientas. Da una higiene postural que al costalero le permite mayor capacidad de trabajo y una mayor facilidad a la hora de hacerlo bien. La propia biomecánica del cuerpo, por esa postura que el costal te obliga a adoptar, hace que funcione mejor, con mayor técnica, y esta favorece el rendimiento del trabajo. Con el costal, por ejemplo, no se puede mirar a donde quieres, te obliga a ir mirando al frente, con el occipital pegado a la trabajadera, por lo tanto provoca tener el cuerpo recto. Ese movimiento de cuello continuo puede ir haciéndote ir hacia abajo y, después, en las levantás y al empezar a caminar los pasos se nota mucho la diferencia. Yo pienso que, sobre todo la juventud, viene con la idea de, al menos, interesarse y probarlo, opinando con conocimiento de causa. Es cierto, y esto es importante, que costales los hay de muchos tipos, no todos los costales sirven, ni todos los materiales, al igual que no todas las medidas de costal y de morcilla sirven, y eso se tiene que tener muy en cuenta por parte del capataz. Yo creo incluso que, poco a poco, será mayor la cuota de Hermandades que usen esta herramienta de trabajo en sus cuadrillas.

Una vez haberte conocido un poco más personalmente y el trabajo de tus cuadrillas, debo preguntarte por tu opinión de algunos temas que siempre suscitan interés a los amantes del mundo de abajo y de las cofradías. En primer lugar, ¿el costalero hace su función solo por devoción, por afición, o debe existir un equilibrio entre las dos?

Como se dice en química, la pureza no existe al 100%. Todo sirve y todo suma siempre y cuando haya buenas intenciones. Yo no conozco a ningún costalero que no sepa lo que está haciendo en cuanto a lo devocional. Al fin y al cabo, cuando uno es niño, lo primero que le llama la atención es la Semana Santa. Estarán los que salen de monaguillos, los que salen primero de nazareno o, incluso, estarán los que no salen en su Cofradía y que, cuando cumplen la edad, se quieren meter. Entiendo que lo primero que germina es la Semana Santa y, por lo tanto, son sus imágenes y el rezo que habrán tenido a las mismas, pero la afición es importante. No te voy a decir que es lo más importante, porque no soy quien para decirte esto, pero la afición es importante, porque aquello que genera afición en una persona le permite el estudio, probar más cosas, la capacidad de intentar mejorar. Al fin y al cabo es tener un foco sobre algo que te va a permitir avanzar. Esto lo podemos aplicar a cualquier tipo de cuestión. Al que le guste la lectura empezará a leer más libros, a conocer nuevos autores, a interesarse por un libro nuevo que ha salido y querer leerlo... al que le gusta el deporte igual, si eres aficionado al running, que está muy de moda actualmente, si salen unas zapatillas nueva que dicen que favorece la pisada, intentarás probarlas para ver si es verdad. La afición es muy importante en el mundo de abajo, pero la devoción también. Al fin y al cabo, los protagonistas de esta historia son el Señor y la Virgen y, si no es así, todo estaría muy vacío. Yo creo que el costalero, practique más o menos de los cultos, cuando llega a la iglesia y posa los zancos en el suelo, todo el mundo tiene esa mirada desde arriba que te da la verdad del trabajo que estamos haciendo. No creo que haya divergencia sino todo lo contrario, todo suma y todo aporta.

Manuel Jesús Elena | El MIRA
Manuel Jesús Elena | El MIRA

¿Debe ser el costalero leal a su capataz o a la cofradía en la que trabaja?

El costalero debe ser leal primer a él mismo y saber lo que quiere. ¿Qué ocurre?, que aquí hay una jerarquía, entonces es una pregunta complicada, porque uno puede ser hermano y tiene el año entero para ser hermano, pero cuando se mete debajo del paso es costalero y ahí no hay etiquetas. El costalero es un hombre que no tiene apellido, no hay costaleros hermanos, no hay costaleros no hermanos, no hay antiguos, profesionales... El costalero, cuando se mete debajo del paso, es costalero y, por lo tanto, se debe al capataz. Luego tiene todo el año para ser hermano. Pero ¿Qué es  la fidelidad al capataz?. Esa, quizás, es la pregunta, porque hay cuadrillas que, cuando se va un capataz, hay costaleros que deciden irse con él y otros que no. Son lícitas ambas cosas. Todo depende del contexto, de la situación y de la época, porque esto ha cambiado mucho. La fidelidad al capataz es que cuando el costalero se mete debajo del paso tiene claro que hay una persona que manda en ese momento, que tiene que marcarte un camino que tiene que seguir y sino te tiene que bajar del barco y, a partir de ahí, todo lo que tú cumplas con tu capataz va a redundar de manera positiva en la cofradía, porque ningún capataz se pone delante para hacerlo mal o hacer algo en contra de la Hermandad para la que está trabajando o, al menos, es así como lo entiendo. Tiene que ser fiel a sí mismo, a su concepto y, a partir de ahí, serle fiel tanto al capataz como a la Hermandad.

Para terminar ¿Es necesario que el capataz haya sido costalero antes de ponerse delante de los pasos para comprender lo que se vive detrás del respiradero?

 No es fundamental, y esto no lo digo yo, esto lo dice la historia, porque a lo largo de la misma hay nombres de grandísimos capataces que no han sido costaleros previamente, pero sí es cierto que ser costalero antes te da unos conocimientos, una experiencia y, sobre todo, una empatía con el costalero que ayuda mucho a la labor del capataz. Es algo que no resta sino que, estoy seguro, que siempre suma. Yo, por ejemplo, soy una persona que vengo de abajo, he sido costalero antes que capataz, y a mí la experiencia costalera me ha aportado muchísimo y la aplico, en todo lo que pueda, en mi labor como capataz. Por lo tanto, no es fundamental ni esencial pero sí es muy favorecedor el que el capataz conozca los entresijos verdaderos y todo lo que se cuece de faldones para dentro.

Manuel Jesús Elena Hernández, capataz en Jerez: "El costalero debe ser fiel a sí mismo"