Y el sueño se hizo realidad
La Virgen del Buen Fin salió por primera vez a las calles de Jerez
Y se cumplió el sueño. Y se aprobó con alta nota la asignatura pendiente. Y, al fin, la Virgen del Buen Fin salió a las calles de Jerez. Y lo hizo en un acto de traslado de finalización de sus cultos como así sabe hacer las cosas esta Hermandad de la Lanzada: con sumo gusto.

Con criterio. Con alta cota de recogimiento. Con guiños al pasado y con salutaciones a un futuro más o menos inmediato que dibuja sueños de paso de palio para la tarde noche del Jueves Santo.
Este pasado sábado la Lanzada cumplió y cumplimentó una página histórica de esta señera corporación nazarena. Lo que va del Carmen a San Dionisio y viceversa es mucho más que una suma de metros.
Porque no se trataba de una cuestión de horarios ni de bellos itinerarios -jerezanísimos donde los haya-, sino de un anhelo conjunto: el de contemplar a la Virgen de Buen Fin por las calles de la ciudad. Y así aconteció. Como mandan los mejores cánones cofradieros.
