El MIRA abre una nueva ventana al mundo de la cultura. En esta ocasión lo hace a través del testimonio de David Saborido, pintor de Jerez de la Frontera, que ha llevado sus creaciones más allá de las fronteras de nuestro país. Recientemente pudo exponer de forma individual en el espacio O_lumen, en Madrid y justo una semana después también inauguraba en Viena con la galería Kramer basadas en el interior de la forma.
"Mi proyecto plástico consiste en una relación íntima con mis materiales. Todo mi taller está lleno de pigmentos y trabajo desde el suelo. Mi trabajo consiste en sacar matices desde el suelo; y luego en la búsqueda de la luz me inspiro en el sonido. Trabajo sobre la tabla a través de sonidos, de golpes en los mismos cantos. De manera abstracta me voy dejando llevar por los sonidos largos o cortos que produce el golpe y así se va produciendo el encuentro entre el bloque sólido que poco a poco se va estructurando", explica.
Esta creativa forma de trabajar se ha convertido no solo en su mejor exponente sino que también considera que es "como una forma de hablar con la pintura". "Me siento como una especie de medium que se pone al servicio de un universo creativo donde yo mismo sirvo de puente para llegar al resultado final".
Respecto a los inicios de comenzar a trabajar de esta manera señala que "fue casual" y nació de experimentar e investigar: "Yo nunca pretendí vivir de la pintura. Y fruto de la actividad intensa en la docencia y la divulgación estética me permití la licencia de pintar, investigar y experimentar según mis gustos. Hoy por hoy es una forma de situarme en mi espectro pictórico, es una sanación".
Dentro del exigente y complicado mundo de la pintura y el arte, resalta la importancia de poder llevar sus trabajos a Viena, país en que volverá a exponer en fechas futuras: "Desde mi modestia, porque me siento un pintor pequeñito, es algo extraordinario. Nunca había soñado con esto". Asimismo, la idiosincrasia de este tipo de galerías va mucho más allá trasladando los cuadros a productos como camisetas o bolsos.
Labor divulgativa de David Saborido
Sobre el secreto del éxito, David Saborido explica que nadie le ha regalado nada en estos años y que todo lo que está recogiendo es fruto del trabajo: "Abrir la mente y ver que el mundo va más allá de Jerez. No dejo de trabajar, estudiar y experimentar. Y a veces uno tiene suerte y cuando te toque tienes que estar preparado.
Al margen de su tarea expositora, desde hace años viene realizando una importante labor profesional de formar la mirada de las personas "para que se den cuenta que en el arte hay una gran parte de ciencia. Todo no es subjetivo. En Jerez he cerrado un acuerdo con el restaurante el Almacenito, para poder trasladar la importancia que tiene la composición, la armonía, el color... Enseñarles a mirar una obra desde el punto de vista de la ciencia".
Finalmente sobre sus próximos proyectos explica que ha cerrado un acuerdo con el Museo de Cádiz donde va a impartir talleres y visitas guiadas, proyecto que también desarrollará de forma similar en Conil: "Hay que utilizar los medios que tenemos para llevar el mensaje, la cultura y el arte".
