El pasado fin de semana abrió sus puertas en el barrio de San Joaquín de Jerez de la Frontera, La Piccolina, una heladería que combina tradición italiana con guiños jerezanos. En sus vitrinas se pueden contemplar elaboraciones de pistacho de Sicilia junto a queso payoyo con miel o stracciatella al lado de tocino de cielo.
Bajo este nuevo concepto el público ya puede encontrar en la Plaza Nicaragua un local que pretende convertirse en todo un referente de la hostelería. Al frente del negocio se encuentra Simone, un italiano afincado en España desde hace 20 años y en Jerez desde hace más de una década. Tras 25 años de trayectoria en hostelería —principalmente en cafeterías y pastelerías— da ahora el paso de emprender con un concepto claro: ofrecer en Jerez una propuesta de helado artesanal que combine tradición italiana y sabores muy vinculados al gusto local.
Tradición italiana y guiños jerezanos
La base de la carta parte de clásicos reconocibles de la cultura heladera italiana, como:
- Stracciatella
- Pistacho Sicilia
- Chocolate extra negro
- Vainilla Tahití
A ellos se suman propuestas que conectan con el paladar andaluz y con referencias gastronómicas cercanas:
- Queso payoyo con nueces y miel
- Vainilla con tocino de cielo
- Turrón Jijona supremo
- Tarta de queso con galletas y fresas
- Dulce de leche argentino
La selección busca reflejar la propia trayectoria vital del impulsor del proyecto: raíces italianas y más de una década de vida en Jerez. “Quería que la vitrina representara lo que soy ahora: italiano, sí, pero también parte de esta ciudad. Por eso los sabores dialogan entre los dos mundos”, explica Simone.
Un concepto centrado en el producto
La Piccolina nace como heladería especializada en formato para llevar, con el helado como único protagonista en esta primera etapa. El establecimiento prevé ampliar más adelante su oferta con batidos helados y otras propuestas dulces, manteniendo siempre el foco en el producto.
La apertura supone una nueva incorporación al tejido comercial del barrio de San Joaquín, una zona residencial y familiar con una intensa vida cotidiana.
