lunes. 23.03.2026

Uta Geub: “Intento realizar una plástica tridimensional”

Entrevistamos a la autora de la exposición “El relato del color”, que se presenta en Jerez
Uta Geub I Breña
Uta Geub I Breña

En la sala de exposiciones de los “Claustros de Santo Domingo”, de Jerez de la Frontera, luce hasta final de noviembre la titulada “El relato del color”, conjunto de veintiún cuadros debidos a la mano de Uta Geub, pintora alemana asentada en Sanlúcar de Barrameda. Nos citamos en la puerta del recinto que contiene un bello claustro gótico. En la fachada la exposición se anuncia con un gran cartel, colgado arriba

La tarde anda neblinosa y el humo de un puesto de castañas sube como queriendo calentar el ambiente y poner su particular nota prenavideña. Entramos al claustro y ahí hacemos unas fotos en condiciones poco favorables, que son las que nos ha traído este temporal que puede ser histórico por su potencia y que ha cobrado muchas vidas en otras zonas de España. Nos sentamos en una esquina de la gran sala de la exposición y seremos, para los visitantes que vayan entrando, como parte del paisaje.

1 Uta Geub I Breña
Uta Geub I Breña

Uta, ¿puedes resumir la exposición? 

He traído una colección de veintiún cuadros que tengo en mi casa, disponibles. Son una prueba de mi estilo, muy propio. La selección la han hecho Ricardo Cadenas y Paco Pérez Valencia. Mi intención es darme a conocer en el sentido más amplio.

Todos los cuadros tienen cosas en común.

Es una selección de las obras más impactantes y de más personalidad. Tienen elementos que se repiten. En todos los cuadros casi sin excepción hay una tabla de ajedrez como hilo conductor. Estoy llamando la atención sobre cada una de las decisiones que tomamos y que son incontables al cabo del día. Cada cuadrícula, blanca o negra, representa una decisión posible.

También se repiten otros elementos.

Sí. También es representativa la profundidad, la tercera dimensión, que intento conseguir a través de la escalera de tonos, no difuminando los colores.  

En otros cuadros tuyos, que no están aquí, no hay dameros

Sí, pero diría que desde hace unos ocho años son constantes. Tiene que ver con un paréntesis involuntario que tuve que hacer en mi vida (aunque nunca dejé de pintar). Después me he vuelto muy consciente y preocupada por el valor del tiempo y de las decisiones para aprovecharlo.

¿Cómo se ha concertado el montaje de la exposición aquí?

Bernardo Palomo me visitó en casa este verano y me presentó a Paco Pérez Valencia. Es culpa mía no haberme hecho presente antes en el ámbito artístico profesional. Él me dijo que creía que en Sanlúcar había solamente dos pintores y ahora descubría que había tres. Tras mostrarse sorprendido positivamente con mi obra, me planteó hacer una exposición aquí en Jerez. Lo que aquí vemos lo he pintado todo después de ese paréntesis que digo. Así, estamos ahora disfrutando de esta exposición, conseguida de forma rápida en comparación con lo que suele ser normal. 

[Una mujer que ha recorrido toda la exposición se acerca y dice que le ha gustado mucho; añade que es profesora de Pintura en la Escuela de Arte].

Uta Geub I Breña
Uta Geub I Breña

¿Cómo se desarrolló tu infancia y cómo surgió tu afición a la pintura?

Nací en Alemania y pronto empecé con el color. Lo que inicié enseguida fue dibujar con un solo trazo, sin levantar el lápiz, y luego pasé a pintar con diferentes capas que traslucen. Poco a poco iba construyendo un estilo propio. Hoy día quien ha visto dos o tres cuadros míos ya puede identificar cualquier otro que me vea después.

¿Cómo continuó tu formación pictórica?

Lo que más me impresionó fue el pop art, que conocí bien en mis estancias en Estados Unidos. Especialmente me atraían Roy Lichtenstein y Andy Warhol. Bebí en otros pintores. Picasso también me impresionó pero pensaba que su ejecución no es muy exigente en la limpieza y a mí me gusta la limpieza. Obsesión por la limpieza y el detalle sí la veo en Dalí o en Velázquez y Goya.  A partir de ahí, me dediqué a buscar un lugar adecuado para vivir y crear: vi claramente que no era Alemania.

Háblanos de tu estilo.

Mi estilo sigue una misma línea; a partir de 1996 o 1998 ya estaba definido. Amo la libertad que existe en el surrealismo, que busca hacer en nuestros cuadros cosas que en la realidad no se puede hacer. Es un poco jugar a ser niños y soñar cosas imposibles. Mi estilo está definido como cubismo pop. En él estamos pocos pintores, aunque te citaría a Britto, pintor de Brasil muy apreciado en Estados Unidos; eso es un asunto que no me da miedo pues me gusta caminar sola y pinto como me sale del alma. Lo que busco es no difuminar los colores, ayudarme de las líneas y cuidar los detalles. 

¿Cuáles son tus técnicas?

Utilizo mayormente acrílico sobre lienzo, con pan de oro y pan de plata. Uso el lápiz, de color rojo y azul, para hacer el esqueleto del cuadro. Después meto el acrílico. Un papel y un lápiz son cosas simples pero que pueden resultar muy satisfactorias, como una tostada de pan con aceite.

¿Cómo fue el traslado a España y por qué te asentaste en Sanlúcar?

Después de dar muchas vueltas por Estados Unidos, Italia, Francia, Suiza, Holanda… vi que no me gustaba el frío. Decidí que me quedaba España y de España, en Andalucía, sin dudarlo, por la forma de ser de la gente, por el clima y por esa Costa de la Luz que se merece ese nombre porque tiene una luz que no la hay en otros sitios.

Uta Geub I Breña
Uta Geub I Breña

¿Cómo es tu vida en un día normal?

Lo bueno y lo malo es que mi casa es mi estudio y viceversa. Mi día ideal empieza con desayunar en la calle y después encerrarme hasta que vuelve mi hija del colegio. Asumo también el trabajo de galerista, porque ahora soy mi propia galerista. Antes no hacía eso y no me ha merecido la pena, porque cobran altísimas comisiones; así, me ocupo de papeles de oficina. Para pintar, tengo dos o tres obras simultáneas sobre caballetes. Hace tres semanas he quitado todo en la planta baja y me ha quedado un salón gigante que es el estudio.

¿No tienes agente artístico?

Aún no. Me gustaría seguir haciendo exposiciones como ésta, guiadas profesionalmente. También me gustaría tener un marchante. Esta exposición está concebida como una aportación cultural financiada por el Ayuntamiento de Jerez dentro de la candidatura a Capital Europea de la Cultura. Quien quiera saber el precio de una obra puede, a través del código QR, visitar mi página web.

¿Dónde has expuesto?

En Estados Unido he expuesto en Carolina del Norte. Aquí en España participé en una conjunta del Casino de Madrid. Las otras exposiciones han sido en diversas ciudades de Andalucía y en Alemania, desde luego. Me falta exponer en muchos sitios. Estoy en Jerez y tengo previsto Cádiz y Granada. Me gustaría volver a Estados Unidos y probar América Latina.

¿Has participado últimamente en concursos de pintura?

Hacía tiempo que no participaba, pero ahora en Toledo una fundación organiza un concurso cuya temática es la Historia de España hasta los años 30. Me atrae y posiblemente participe.

[Un hombre joven que viene de Madrid le comenta a la pintora que le ha sorprendido la pintura de sus cuadros por la frescura].

¿Qué temas abarca tu obra? 

Cuando era pequeña pintaba caballos. Todos los demás animales me encantan, pero cuando conocí la tauromaquia quedé enganchada. Aparte del caballo (las carreras especialmente) y del toro, he hecho una serie de dieciocho gatos, con referencia al gato de Schrödinger. También me atraen los muñecos o los paisajes con elementos de humanidad. Hay otros temas; ahora estoy haciendo un boceto para un cuadro con un bogavante atacado por hormigas gigantes. También he pintado mucho sobre temas de golf.

El cuadro que anuncia la exposición en la fachada, “Señoritas”, tiene como guion una foto en blanco y negro, en que la figura principal es la abuela paterna de mi hija. Pertenecía a una familia terrateniente del altiplano del Perú, donde el sol es muy fuerte; de ahí el gesto de los ojos cerrados. El paraguas les servía para protegerse del sol. Eran señoritas de alto poder adquisitivo.

Uta Geub I Breña
Uta Geub I Breña

¿Qué cosas importantes has hecho en los dos últimos años?

Dos años son suficiente tiempo para notar cambios. Ahora tengo la idea de llevar a la realidad unas obras tridimensionales. En mi estudio estoy colocando palos, ramas de mi jardín…, quiero hacer algo plástico, algo que se pueda tocar.  A través de la pintura llego a lo tridimensional y creo que se verá el año que viene. Nunca antes he tenido una paleta tan atrevida.

¿Qué hay del proyecto experimental que nos comentaste en 2022?

Eso es la serie de dieciocho obras de gatos, de las que ya quince están terminadas. La idea es convertirlas en arte digital y destruir la obra física. Lo haré en cualquier sitio de Andalucía; si es en Sanlúcar, mejor. Ese proyecto está muy vinculado con la evolución de las criptomonedas, que representan un valor real pero virtual. Destruyendo la obra física queda la obra digital, que tiene un incremento de valor en el momento de destruir. Si existe una obra física al lado de la obra digital ambas tienen poco valor; si se destruye la física la digital sigue y valdrá más. Se pueden sacar todas las copias que se quiera pero sólo hay una obra NFC que funciona como original y se incrusta en el blockchain.

¿Recorremos algunos cuadros?

Vamos. El número 9 se titula “Muñecas versátiles” y presenta cuatro muñecos; si le damos vemos una muñeca tumbada que atraviesa. El 18, “Gravi waves”, te parece de pronto que representa a un lince pero es un gato. “Dead of turtle” habla de la muerte de tortuga y es uno de los cuadros más importantes de la exposición; se murió la tortuga pequeña de mi hija y le dije, para consolarla, que iba a pintarla volando hacia arriba mientras un martín pescador se mete en el agua para pescar. “Magneticat” es un gato magnético. 

“Carrera B” tiene un estilo muy definido y muy original; lo expongo sin terminar para que hagas una foto y la pongas en google; verás que salen otros cuadros míos. En “Madera y marea-Landscape IV” no hay dameros; aquí he jugado con las líneas de palés de madera desechada y agua poco profunda donde hay reflejos. En “Atomic sunset”, atardecer atómico, hay hormigas de color y un gato de Schrödinger, gato vivo y muerto sobre un damero; recuerda a Dalí con las hormigas, que se alimentan de los animales muertos. “Vendimiadora con blusa azul” está sin terminar por el mismo motivo que “Carrera B”: el pan de oro me da una luz más llamativa todavía. 

“Landscape III” es un paisaje humanizado, con una casa y una máquina. Más muñecos hay en “Los Dolls” pero no los pinto pensando en mi hija. “Capote de ajedrez” ofrece a un torero delante del toro; me coge o no me coge, me muevo o no me muevo, blanco y negro. “Dead cat versatil alive” contiene la cabeza de un gato vivo con mucha fiereza y la de otro muerto, que es el mismo que el vivo pero con colores grises. “Espera” contiene un cubo de Rubik, un juguete de la infancia de mi hija y un juguete que tenemos en común; esperan para jugar.

¿Cómo está la pintura española actual dentro del panorama mundial?

No la veo nada mal. España tiene la ventaja de estar siempre bien mirada por toda América Latina. Allí hay exposiciones que tienen mucha fuerza, hay dinero y ganas de invertir. El idioma común es un valor, pero, hablando en general, es una equivocación dividir entre españoles y alemanes, por ejemplo. Una obra es buena o mala independientemente del lugar en que se pinta. Estoy contenta de formar parte del panorama español.

[Un grupo de alumnos, con su profesora, le pide a Uta poderse fotografiar con ella y accede, para su regocijo].

¿Veremos cuadros tuyos en algún museo? 

Me encantaría y me lo puedo imaginar. No porque haya insinuación de algún museo, pero las críticas que recibo me hacen pensar que van a pasar cosas.

¿Quieres decir algo más?

Quiero anunciar a través de tu entrevista la novedad de mi intención de realizar una plástica tridimensional, que será una instalación en la cual pueda trabajar con muy poco color para enfocarme en la forma. 

Hasta aquí llegamos. Nos despedimos y dejamos a Uta en la sala con los cuadros, atendiendo a los visitantes que no dejan de entrar y salir. Nos vamos pensando que nos gustaría ser testigos de esa prometida ceremonia de destrucción de unos cuantos cuadros físicos para lograr que aumenten de valor los cuadros virtuales. ¿Tendrá riesgo? ¿Tendrá lógica?

Uta Geub y Marciano Breña
Uta Geub y Marciano Breña

Uta Geub: “Intento realizar una plástica tridimensional”