Impactante suceso en Andalucía, concretamente en la localidad granadina de Iznalloz, donde en las últimas horas se ha tenido constancia de que una mujer ha arrancado una gargantilla y un móvil a una anciana que se encontraba en su domicilio.
Según la información a la que ha tenido acceso este periódico, la Guardia Civil, en colaboración con la Policía Local de Iznalloz (Granada), ha detenido a una mujer de 50 años de edad como presunta autora de un delito de robo con violencia e intimidación a una anciana de 85 en su propio domicilio. La ahora arrestada le "arrancó" una cadena de plata y se llevó el móvil de la víctima tras la agresión.
Hay que aclarar que la arrestada contaba con antecedentes por hechos similares y el pasado día 17 de abril, al ver abierta la puerta de la casa de una anciana a la que ella conocía, entró dentro del domicilio y comenzó a charlar con ella, pero "en un momento dado, se le acercó y le arrancó una cadena de plata que la mujer llevaba colgada del cuello" en ese momento.
Botón de emergencias
Con el objetivo de buscar ayuda, la anciana pulsó el botón de emergencias para personas mayores para pedir ayuda, según el relato del Instituto Armado. Ante esto, la detenida, al escuchar por el altavoz al personal del servicio de emergencias preguntarle a la anciana, huyó llevándose consigo el teléfono móvil que esta tenía. Al salir corriendo, la detenida perdió la cadena de plata durante la huida.
Como suele ocurrir cuando se produce un suceso de estas características, el servicio de emergencias alertó a la Guardia Civil y una patrulla acudió al domicilio de la anciana junto con otra de la Policía Local de Iznalloz. Tras entrevistarse con la anciana y después de comprobar que se encontraba bien, los agentes salieron en busca de la sospechosa. Apenas media hora después la localizaban y la detenían. Tras la detención, los agentes descubrieron que la mujer llevaba escondido el móvil robado en su ropa interior.
Finalmente, hay que añadir que la detenida también llevaba encima una cajita con una pulsera, dos gargantillas, unos pendientes y un anillo de oro de los que no supo dar una respuesta al preguntarle por su procedencia. La Guardia Civil ha abierto una investigación para tratar de localizar a la propietaria de estas últimas joyas recuperadas.



