Importante actuación urbanística en la capital de la Alhambra. Marifrán Carazo, alcaldesa de Granada, ha visitado la calle Ruiseñor, en el distrito Beiro, para presentar el proyecto de remodelación integral que el Ayuntamiento acometerá en este vial, que permitirá modernizar el entorno, priorizar el tránsito peatonal y resolver los actuales problemas de accesibilidad mediante una inversión de 360.570,43 euros y un plazo de ejecución estimado de cinco meses.
La actuación cuenta con el acuerdo de los vecinos y comerciantes de la calle. La intervención se enmarca en el Plan Municipal de Obras 2024-2027, el programa de inversiones impulsado por el Consistorio para "renovar de forma progresiva el espacio público en todos los distritos de la ciudad".
El plan cuenta con una inversión global de 40 millones de euros para el desarrollo de 60 actuaciones repartidas por toda Granada, con el objetivo de "mejorar calles, plazas y entornos residenciales y hacerlos más seguros, accesibles y confortables". La calle Ruiseñor, situada entre la Avenida de Andaluces y la calle Faisán, cuenta con una longitud aproximada de 125 metros y un ancho medio de diez metros. En la actualidad presenta aceras con anchuras inferiores a 1,50 metros, que no cumplen la normativa de accesibilidad vigente, pavimentos deteriorados, iluminación y mobiliario urbano obsoletos y ausencia total de arbolado.
Mejora de la accesibilidad en Granada
A ello se suma la presencia de estacionamiento en línea y numerosos accesos a cocheras, que reducen el espacio peatonal y dificultan la continuidad de los itinerarios, especialmente para personas mayores o con movilidad reducida. La alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, ha señalado que "esta intervención responde a una demanda vecinal clara".
El proyecto contempla la implantación de una plataforma única en todo el vial, recuperando espacio para el peatón y garantizando un itinerario peatonal accesible, continuo y sin barreras a lo largo de toda la calle. La nueva sección tipo permitirá ampliar el espacio destinado a los peatones hasta alcanzar aceras de 3,45 metros de anchura, mientras que la calzada se reducirá a un único carril de tres metros, reforzando la prioridad peatonal y favoreciendo una circulación más ordenada y segura.
Por otra parte, se mantendrán únicamente las plazas reservadas para personas con movilidad reducida y las zonas de carga y descarga al inicio de la calle, así como los accesos a cocheras debidamente registrados, eliminando el resto del estacionamiento en línea para mejorar la continuidad del espacio peatonal y la comodidad de los desplazamientos a pie.
Finalmente, se renovarán por completo los pavimentos de calzada y acerados, se sustituirá el actual alumbrado por nuevas luminarias más eficientes y se actualizará el mobiliario urbano mediante la instalación de nuevos bancos y papeleras. La actuación incluye también la plantación de 24 nuevos árboles, con el objetivo de generar sombra, mejorar el confort climático y avanzar en la renaturalización del espacio público.
