viernes 20/5/22

La Junta distingue a Granada como zona cardioasegurada

Salud es la encargada de la gestión y registro de las organizaciones distinguidas con este reconocimiento

La Consejería de Salud y Familias ha concedido la distinción de `zona cardioasegurada´ a la Subdelegación de Defensa de Granada. La Empresa Pública de Emergencias Sanitarias ha certificado la formación en soporte vital básico y en el uso de desfibriladores automáticos de 30 miembros de esta subdelegación, que dispone de desfibriladores automáticos (DEA) en sus instalaciones con las condiciones que rige la normativa.

El delegado de Salud y Familias, Indalecio Sánchez-Montesinos, ha sido el encargado de hacer entrega de este distintivo al coronel Manuel Pérez Aragón, en un acto que ha tenido lugar en la subdelegación de Defensa de Granada y que ha contado con la presencia del director del servicio provincial de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias 061, Eladio Gil.

En virtud de este reconocimiento, los profesionales de esta subdelegación están capacitados para actuar de forma inmediata en caso de presenciar una parada cardiorrespiratoria, con la finalidad así de disminuir la mortalidad y secuelas a través de una excelente actuación inicial.

La Empresa Pública de Emergencias Sanitarias 061, encargada de la gestión y registro de estos distintivos, ha reconocido como zonas cardioaseguradas a otras 45 instituciones en la provincia de Granada cuyos profesionales están capacitados para actuar de forma inmediata en caso de presenciar una parada cardiorrespiratoria, sumando sinergias a la posterior asistencia por parte de los equipos de emergencias sanitarias, con los objetivos de disminuir la mortalidad y secuelas a través de una excelente actuación inicial.

El certificado de ‘Zona cardioasegurada’ constata que dichas instituciones han formado a sus profesionales y han ubicado desfibriladores en sus instalaciones, en el número y los lugares adecuados, según lo establecido en la Orden de 4 de junio de 2013 (BOJA 113/2013).

Cadena de supervivencia

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo occidental y, entre ellas, ocupa un lugar destacado la muerte súbita cardiaca que suele ocurrir, de manera mayoritaria, fuera del entorno hospitalario. Cada año, en España se producen en torno a 25.000 paradas cardiacas extrahospitalarias al año. Esta patología afecta a una población con una edad media en torno a los 60 años y, en muchos casos, es la primera manifestación de una enfermedad cardiaca silente hasta ese momento. La supervivencia de muchas de las víctimas depende de que se apliquen las técnicas básicas de reanimación cardiopulmonar en los primeros 3 o 4 minutos, lo que puede aumentar las posibilidades de supervivencia en más del 50% de los afectados.

La correcta atención a la parada cardiorrespiratoria consiste en la aplicación precoz de una serie de acciones conocidas como cadena de supervivencia que incluye, por este orden, el reconocimiento de la situación y activación del sistema de emergencias sanitarias, el inicio inmediato de las maniobras de soporte vital básico, la desfibrilación eléctrica precoz y la rápida instauración de las técnicas de soporte vital avanzado.

Los equipos del 061 asisten cada año alrededor de 1.000 paradas cardiacas fuera de los hospitales en Andalucía. Estos episodios, que pueden sobrevenir en cualquier lugar con pequeños síntomas como el ahogo y la pérdida de conocimiento, están motivados generalmente por problemas de fribrilación ventricular y de taquicardia ventricular sin pulso, que impiden el bombeo de la sangre y la llegada de oxígeno a todo el cuerpo.

Los cinco minutos posteriores a una parada cardiorrespiratoria son claves para el afectado y por ello es fundamental que la persona que tiene el contacto inicial actúe de forma inmediata alertando a los equipos de emergencias sanitarias y aplicando entre tanto técnicas de reanimación básicas, como la ventilación boca a boca y el masaje cardiaco externo.

La disponibilidad de un equipo de desfibrilación eléctrica precoz, que puede ser utilizado por personal ajeno a la profesión sanitaria con la realización de un curso básico de entrenamiento, añade el recurso más eficaz para restablecer el ritmo cardiaco viable y reducir al máximo el riesgo de muerte.

La Junta distingue a Granada como zona cardioasegurada