El inicio del otoño y la entrada en el mes de octubre, las calles y plazas de Jerez de la Frontera vuelven a recuperar una estampa típica de esta época del año. A pesar de que los termómetros todavía nos recuerdan que el veroño sigue vigente, con temperaturas que en algunos casos pueden alcanzar los 30 grados, desde hace algunos días ya hemos podido ver a los primeros clientes acudir a los tradicionales puestos de castañas asadas.
Al caer la tarde, los cielos suelen teñirse de humo blanco en una imagen característica y producida por el carbón con el que se asan estos frutos. A lo largo y ancho de la ciudad podemos encontrar puestos de castañas, algunos de los cuales se han convertido en auténticos clásicos de Jerez. De La Granja al centro, pasando por la zona sur. Los puestos en estas fechas se convierten en parte de la fisionomía de nuestra ciudad.
Cómo hacer castañas asadas
Para prepararlas basta con hacer un pequeño corte en la piel de cada castaña, disponerlas en una bandeja o recipiente y hornearlas. La clave está en agitarlas de vez en cuando para que se asen de manera uniforme.
