domingo 22/5/22

"¡Mi hija no puede respirar, abrid por favor, abrid!"

Una niña de cuatro años, con la glotis cerrada, usuaria de Adeslas, se encontró con la negativa a ser atendida en Clínica Serman

Eran las tres de la madrugada del miércoles cuando unos padres se enfrentaban a una situación de emergencia mientras se encontraban en su domicilio, en Jerez de la Frontera.

Su hija pequeña, de cuatro años de edad, no podía respirar, se ahogaba, mostraba síntomas de apnea, y corrieron rápidamente hacia la Clínica Serman, junto al Parque González Hontoria, centro hospitalario privado al que acudían habitualmente, con la sorpresa de que no les abrían la puerta.

La desesperación era evidente. Aparcaron frente a la puerta de Urgencias, dejaron las llaves puestas y el coche en marcha. La entrada estaba cerrada, llamaron al timbre, pero el celador-recepcionista alegaba para no abrirles que el horario de urgencias pediátricas acababa a las 21 horas y que no podían acceder. La madre, Vanesa, espetaba: "¡abre, abre, mi hija no respira, no respira!". Sin embargo, a pesar de la angustia manifiesta, volvían a repetirles a que no contaban con médico para la niña. Los padres insistían: "me da igual que no sea pediatra, que nos atienda quien sea".

Lograron finalmente pasar a la entrada, sin embargo, según resalta la madre a elMIRA.es, una vez en el interior de la sala, el celador intentó llamar al médico de guardia, pero éste no respondía a la llamada, por lo que, para evitar perder un minuto más, corrieron, se subieron de nuevo en el coche y pusieron rumbo al Hospital del SAS de Jerez.

Allí indican que la pequeña fue atendida de inmediato, administrándole rápidamente adrenalina y corticoides para abrirle las vías respiratorias. Según el parte médico, a la pequeña se le cerró la glotis, impidiendo la entrada normal de aire a los pulmones. Si hubieran tardado más podríamos estar hablando de una desgracia, la rapidez en atenderla era primordial.

La familia, debido a que el padre de la niña es funcionario, son usuarios de Adeslas y no de la Seguridad Social, motivo por el cual acudieron en primer lugar a la clínica habitual donde es atendida la pequeña. Los padres lamentan que desde hace escasos meses hayan reducido el horario de atención pediátrica de urgencia por parte de la clínica y de Adeslas, quien ya no tiene consorcio en tal clínica para la atención de urgencias pediátricas en horario nocturno, según le informaron una vez acudieron a exponer la queja. Este seguro se hará cargo de los gastos en el hospital tras llevar el informe clínico de la atención, según le han asegurado a la madre desde la aseguradora: "Desde febrero no tienen consorcio de 24 horas con Serman, y no han avisado. Es una vergüenza".

Desde elMIRA.es se ha contactado con Clínica Serman para consultar la versión del centro médico, sin embargo, afirmaban desconocer el caso, limitándose a informar que su horario actual de atención en urgencias pediátricas es de 9 de la mañana a 9 de la noche, y 24 Horas en medicina general.

Tras la publicación de la noticia, varias son las personas que se han puesto en contacto con elMIRA.es para contar sus casos, como lo ocurrido a Mari Carmen, que lo explica así:

"Hola yo he puesto una hoja de reclamaciones a Adeslas y a Serman por el mismo motivo que la noticia que habeis dado... Día 9 de marzo de 2019 a las 4:00 de la madrugada fui a Serman con mi hija ahogándose, vomitando y con 40 de fiebre, ¡no se dignaron ni tan siquiera a abrirme la puerta! Lesionando así el Derecho de Auxilio de mi hija menor de dos años. Al día siguiente me presenté en Adeslas y les dije lo que me había pasado, y les exigí la baja del seguro, negándose por su parte a tramitarlo esgrimiendo que el contrato era anual, a lo que contesté que ellos no me habían notificado los cambios de los estatutos del contrato que yo firmé en su día, y por tanto, habían incumplido el contrato, pero nos negaron aun así la baja. ¡Es indignante el trato recibido por el hospital! Incluso fui a hablar con una señora de Recursos humanos, y me  trató fatal diciéndome que era un hospital privado y que actuaban como una empresa. La verdad, no tienen humanidad ninguna. A mi hija nadie la atendió y me tuve que ir corriendo al Centro de Salud de la Milagrosa. Desde luego voy a denunciar los hechos ante el juzgado pertinente".

"¡Mi hija no puede respirar, abrid por favor, abrid!"