Muere un perro tras ser vacunado en una clínica veterinaria de Jerez
El dueño del animal denuncia negligencia tras llevarlo a una clínica para suministrarle sus respectivas vacunas, sin embargo, no todo fue como esperaba
Los hechos se remiten al pasado mes de septiembre, cuando el dueño de un cachorro de Chihuahua decidió llevarlo a la clínica Ronda Este, situada en Jerez de la Frontera, para hacerle una pequeña exploración, pese a que el animal, según asegura su dueño, "se encontraba perfectamente".

Tras hacerle la exploración, lo desparasitan y el veterinario le suministra la vacuna tetravalente Nobivac DHPPi, además de la vacuna Nobivac Lepto. "Nosotros desconocíamos que la misma dosis de la vacuna se le suministra a un cachorro de San Bernardo, cuyo peso es muy superior", cuenta el dueño D.B a elMira.es
Al día siguiente, Charlie, como se llamaba el cachorro, ya se encontraba en mal estado. Había vomitado y estaba decaído, por lo que su dueño decide ponerse en contacto con el servicio de urgencia de la mencionada clínica y rápidamente se presenta en ella para que sea atendido. "Se quedó en observación unas horas y me llamaron diciendo que estaba bien y que vayamos a recogerlo", cuenta.
Tras esto, se les aconseja que lleve una dieta blanda durante tres días, con un pienso especial para estos casos. Pasado un tiempo, el perro volvió a encontrarse decaído y desorientado, por lo que D.B. decidió llevarlo otra vez a la clínica donde le comentan que el perro se tendría que quedar hospitalizado y en observación, a espera de que el veterinario "pasará a verlo de madrugada".
Hasta aquí todo parecía correcto pero desde la clínica a la mañana siguiente le avisan de que el perro "está peor". Cuando el dueño del cachorro se presenta en la clínica ve como el animal "está con los ojos cerrados y muy débil, con la cara y las patas manchadas con bastante diarrea y que se encuentra muy seca".
Aquí ya la cosa comienza a tornarse oscuro ya que según el dueño "no se puede entender como puede encontrarse en ese estado de abandono, si el veterinario había estado vigilando al perro por la cámara y había ido a verlo. Sin embargo, otro veterinario se contradice al comunicarnos que su otro compañero se lo había llevado a su casa para atenderlo".
Pasados tres días desde que al animal se le suministrase la mencionada vacuna, comienza a tener "convulsiones, entra en coma y nos terminan llamando de que mi perro ha fallecido", cuenta D.B. que rápidamente se da cuenta de la negligencia a la que ha sido sometido su cachorro al haberles suministrado una vacuna que no era acorde con el peso y la edad del animal.
Desde elMIRA.es se ha intentado solicitar en horario laborable la versión de la clínica donde habría ocurrido el suceso, sin éxito, teniendo toda la documentación, incluida de la propia clínica, aportada por el propietario del animal fallecido.
Desde la clínica veterinaria informan que "el cachorro fue vacunado, y tras la vacuna el propietario fue informado que si ocurría alguna reacción debía acudir a la clínica de nuevo debido al tamaño de su animal, de menos de un kilogramo. El propietario no siguió las indicaciones del veterinario, volviendo a la clínica al día siguiente después de dejar toda la noche a su perro vomitando".
Indican que "se abrió expediente de 'farmacoviligancia' con el laboratorio MSD, a pesar de la negligencia del propietario de no dar atención veterinaria correcta a su mascota, y los departamentos de farmacovigilancia ofrecieron la realización de necropsia del animal para saber cual había sido la causa de la muerte, hecho que el propietario declinó, por lo que no se sabe cual es la causa real del fallecimiento del animal".
"Se trata de una pataleta de un propietario cuyo animal ha fallecido y está cargando las culpas a segundas personas, y no a él mismo por tardar casi 24 horas en acudir al centro veterinario y dejar a su perro vomitar tanto tiempo", finalizan manifestando.
Ante esta versión de la clínica veterinaria, D.B. manifiesta que "es totalmente falsa. Nada más se observó que el perro vomitó una sola vez se llevó a la clínica urgentemente, no siendo como dicen toda la noche vomitando. Charlie fue dado de alta por la propia clínica, sin tomar decisión alguna el propietario, quien lo vuelve a trasladar una vez se encontraba decaído, quedándose hospitalizado y apareciendo por la mañana con cara y patas llenas de sus propias heces diarreicas".
