Un grupo criminal especializado en el cultivo de marihuana que operaba entre las provincias de Cádiz y Sevilla, concretamente entre las localidades de Jerez de la Frontera y Lebrija, separadas apenas por 30 kilómetros de distancia, ha sido desmantelado por la Policía Nacional tras la detención de tres de sus miembros, los cuales además del tratamiento de las plantas, se encargaban de introducirlos en el mercado negro en grandes cantidades.
Tras obtener la autorización judicial pertinente, se ha procedido a la entrada y registro de un primer domicilio en Lebrija; así como en una nave situada en un polígono industrial de Jerez. En los registros han sido localizados dos completas instalaciones dirigidas al cultivo acelerado de cannabis sátiva, así como a su posterior tratamiento y manipulado para su venta.
En el interior los agentes han localizado 208 plantas de gran tamaño y 14,7 kilos de cogollos de esta sustancia, listos para ser introducidos en el mercado ilícito. Los agentes actuantes han desmantelado ambas instalaciones, siendo intervenidos todos sus elementos componentes, entre ellos iluminación artificial, consolas de aire acondicionado, ventiladores y balastros magnéticos.
Enganches ilegales
Las instalaciones se nutrían de corriente eléctrica de forma fraudulenta mediante enganches ilegales a la red de suministro y también ha sido incautado como objeto del delito un vehículo de alta gama utilizado por los arrestados para trasladar las sustancias.
Los tres detenidos en la operación, acusados de delitos de tráfico de drogas y defraudación de fluido eléctrico, fueron trasladados a las dependencias de la Comisaría de la Policía Nacional de Jerez donde ingresaron en el área de custodia de detenidos hasta que fueron puestos a disposición de la Autoridad Judicial.



