Nadie puede negarse. Las relaciones amorosas son uno de los atractivos más morbosos que deparan las Kardashian. Y este año 2020 ha sido proclive en ello. Un año difícil, muy difícil para todos. Para estas hermanas también. Y es que, por ejemplo, tras 20 temporadas en antena, su reality está emitiendo su última tanda de episodios. Y ya se despedirán de la pequeña pantalla. Al menos por el momento. Kylie Jenner vuelve a estar en el centro de la acción.
Kylie Jenner y Travis Scott
"Después de 14 años, 20 temporadas, cientos de episodios y varios spin-offs, estamos más que agradecidas a todos los que nos habéis visto a lo largo de los años, los buenos y los malos momentos, la felicidad, las lágrimas y todas las relaciones y los niños, siempre apreciaremos los maravillosos recuerdos y la gente innumerable que hemos conocido en el camino", ya comentaron a su debido tiempo, en septiembre, al dar la noticia con un comunicado conjunto. Eso es hacer bien las cosas.
Precisamente sus relaciones románticas -que haberlas, haberlas, haylas-, han sido uno de los focos de interés de sus vidas -de sus azarosas y lujosas vidas- y este año ha estado por lo demás repleto de acontecimientos.
Los dimes y diretes, las polémicas: el saber antes que después quién está, con quién, y el porqué, quién rompe y quién se reconcilia, quién tontea, quién tintinea son uno de los temas con los que la gente se implica más de alguna manera. Ya decimos: despierta morbo. Son temas de los mentideros de la prensa del corazón. Temas de ojos abiertos y boquita pintadas.
Kylie Jenner: El amor que a todos gusta
El amor es lo que tiene. Que a todos gusta y a casi nadie disgusta. Pese a que existan amores que duelan. Pese a que subsistan amores que rasgan. Pese a que persistan amores que traicionen -que se traicionen a sí mismos-. Una de las parejas más intrigantes, más ondulantes, más misteriosas es la de Kylie Jenner y Travis Scott.
Una historia que se quiere de ellos y de nadie más. Comenzaron a salir hace tres años, en 2017 después de conocerse y conectar en el conocido festival de Coachella. Aquello fue una atracción de tomo y lomo. Menos de un año después, en febrero de 2018, ambos disfrutaron de Stormi, su primera hija juntos, que nació por amor, por puro amor.
Por el bien de la niña
En octubre de 2019 llegó el desentendimiento y rompieron, aunque, eso sí, eso siempre, mantuvieron una relación cordial, afable, amable, por el bien de su niña. Sin embargo, y tras todos estos meses desde su ruptura, en los que no se les veían juntos, de pronto, sin nadie esperarlo, sin nadie preverlo, en octubre la multimillonaria Kylie Jenner, ni corta ni perezosa, publicaba dos imágenes junto al padre de su hija.
La pregunta saltó a la palestra. ¿Se trataba de una reconciliación porque el amor pudo con las desavenencias? ¿El final triunfó el fuego del cariño que cierto día se encendió para los restos? ¿Qué pasaba? ¿Qué estaba pasando? ¿Era todo real, era todo ficción?
Si bien es cierto que se trataba de un movimiento netamente publicitario, a nadie se le escapaba que no había más fotos de ellos, ninguna más, y algunos tabloides aseguran por activa y por pasiva que, como Khloé y Tristan, han pasado juntos los últimos meses... Únicamente el tiempo dirá si han vuelto, si verdaderamente han vuelto, y lo quieren mantener tan en secreto como el embarazo (como dice TMZ). ¿O será que tan solo se llevan a las mil maravillas?
