El Gobierno de España y las diferentes comunidades autónomas ya trabajan para que el próximo curso escolar se desarrolle con garantías de seguridad y se pueda recuperar cierta normalidad en las aulas. Así, este miércoles 19 de mayo ya se han fijado algunas medidas.
Entre las medidas más destacadas destaca la máxima presencialidad, uso de mascarilla obligatorio a partir de 6 años y la reducción de la distancia de seguridad a 1,2 metros entre alumnos en la aulas.
Así lo ha avanzado la ministra de Sanidad, Carolina Darias, en una rueda de prensa en La Moncloa junto a la ministra de Educación y FP, Isabel Celaá, tras la reunión extraordinaria conjunta que se ha celebrado en la tarde de este miércoles de la Conferencia Sectorial de Educación y la Interterritorial de Sanidad para abordar el dispositivo general del próximo curso escolar.
Según ha explicado Darias, las medidas abordadas en la reunión, que ha finalizado más allá de las 20,30 horas, giran en torno a cuatro grandes principios.
El primero de ellos es el distanciamiento social, que se establecerá en 1,5 metros y flexibilizando a 1,2 metros si la incidencia es baja; la obligatoriedad de llevar mascarilla a partir de los seis años; limpieza y ventilación continua cruzada; y gestión de los casos de covid.
Así, se mantendrán los grupos de convivencia estable en Infantil, en 1º, 2º, 3º y 4º de Primaria y en Educación Especial. En 5º y 6º de Primaria se puede mantener el grupo estable, o bien la distancia de 1,5 metros, con posibilidad de reducir la distancia interpersonal a 1,2 metros. Y también se permite reducir esa distancia en Secundaria, Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanzas Artísticas y Deportivas.
Ratios y distancia interpersonal
Con respecto a las ratios (número de alumnos por clase), Celaá ha señalado que "las ratios no han variado, están reguladas por Ley, lo que sí ha variado es el número de alumnos por clase".

El documento inicial de medidas propuesto por Sanidad y Educación establecía ratios máximas para cada etapa educativa (de 20 en Educación Infantil de 3 a 6 años, de 25 alumnos en Primaria), pero en un segundo borrador se eliminaba la referencia explícita a estos números.
En cambio, en un pie de página se establecía que "el tamaño máximo de las clases será acorde a las ratios establecidos en la normativa aplicable", es decir, 25 alumnos en Infantil y Primaria, 30 en la ESO y 35 en Bachillerato.
Tal y como ha sostenido Celaá en rueda de prensa, las ratios este curso han variado por "la incorporación de nuevos recursos humanos adicionales", esto es, por la contratación de profesores al no caber tantos alumnos en clase por el mantenimiento de 1,5 metros de distancia.
"Ahora volverá a variar", ha insistido al recordar que se da la posibilidad de reducir la distancia a 1,2 metros, haciendo posible que más estudiantes entren en un aula..
Presencialidad en las aulas
Además de estas cuatro medidas principales, Darias ha comentado que se garantizará la presencialidad en las aulas, que "es la característica más importante" abordada este miércoles para el próximo curso escolar.
De hecho, la ministra de Educación y FP, Isabel Celaá, ha afirmado que la apuesta del Gobierno "por la presencialidad es aún mayor para el próximo curso 2021-2022" y el objetivo es que "alcance todos los niveles y etapas educativas, naturalmente siempre que la situación de la pandemia lo permita".
Celaá, que ha destacado la importancia de la presencialidad, ha asegurado que, según los últimos datos que facilitaron las comunidades autónomas; más del 99,6 por ciento de las aulas han funcionado con normalidad y "sólo se han cerrado tres centros", lo que representa el 0,01 por ciento del total.
Y ha resaltado que hace un año todas las administraciones educativas acordaron conjuntamente volver a la educación presencial durante este curso 2020-2021. Así como, en esta ocasión, para el próximo: "Lo hemos logrado. El resultado refleja sin duda la fuerza del acuerdo alcanzado".
Pese a lo establecido este miércoles, la ministra ha recordado que el documento de medidas es un protocolo "vivo" y "dinámico", es decir, que los técnicos de Salud Pública lo irán sometiendo a revisión "constante" para adaptarlo a la situación epidemiológica de cada momento y a los avances en el conocimiento de la pandemia.
