sábado. 04.04.2026

Andalucía, primera comunidad autónoma en incorporar la categoría de clínico investigador

La medida da respuesta a una de las grandes demandas de los profesionales, que contarán con respaldo para trabajar e investigar en el sistema sanitario público

Andalucía crea nuevas categorías en el SAS para compatibilizar asistencia e investigación sanitaria
Andalucía crea nuevas categorías en el SAS para compatibilizar asistencia e investigación sanitaria

Los médicos ya no tendrán que elegir en Andalucía entre tratar directamente a los pacientes o dedicarse a la investigación. Ni depender de contratos de un máximo de tres años de duración si optan por la investigación. Ni correr el riesgo de perder los fondos destinados al estudio que desarrollan por falta de respaldo jurídico. El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha creado las categorías profesionales de facultativo especialista clínico investigador, de enfermero clínico investigador y de enfermero especialista clínico investigador, que no sólo responden a este reconocimiento y a esta demanda de los profesionales, sino que, además, sitúan a Andalucía, una vez más, a la vanguardia del sistema sanitario español.

Ahora los profesionales que lo deseen podrán repartir su jornada laboral entre las dos dedicaciones (al 50%) o dedicarse exclusivamente a la investigación (100%), con la tranquilidad que da ser personal estatutario. Hasta ahora, muchos profesionales sanitarios desarrollaban actividad investigadora dentro del sistema sanitario, sí, pero lo hacían en un marco que presentaba importantes limitaciones y dificultaba consolidar carreras investigadoras estables.

Inauguración del nuevo Hospital de Día Oncohematológico del Clínico
Inauguración del nuevo Hospital de Día Oncohematológico del Clínico

Además, la situación conllevaba serias dificultades para retener el talento investigador, lo que suponía correr el riesgo de perder a profesionales altamente cualificados y tener que superar obstáculos para desarrollar proyectos de investigación biomédica dentro del propio sistema sanitario.

Estas limitaciones hacían más difícil compatibilizar de forma real la actividad asistencial con la investigación clínica, que es precisamente una de las fortalezas de los sistemas sanitarios modernos: la capacidad de investigar con pacientes reales y trasladar rápidamente los avances científicos a la práctica clínica.

La creación de estas categorías estatutarias supone un cambio de paradigma. Los profesionales sanitarios puedan dedicar de manera estructural parte de su jornada laboral a la investigación, garantizando estabilidad profesional y seguridad jurídica para desarrollar proyectos científicos dentro del propio sistema sanitario. Al tiempo que permiten mantener la conexión con la actividad asistencial, docente y de gestión clínica, lo que refuerza precisamente el carácter clínico de la investigación sanitaria.

Como consecuencia, se refuerza la capacidad investigadora del SAS, adelantándose al resto de comunidades autónomas, se facilita la participación en ensayos clínicos nacionales e internacionales y se mejora la transferencia del conocimiento científico a la práctica clínica diaria.

No en vano, la decisión de crear estas nuevas categorías estatutarias parte del convencimiento de que un sistema que investiga es un sistema que diagnostica mejor, que desarrolla tratamientos más eficaces y que ofrece a los pacientes una atención basada en el conocimiento más avanzado.

Inauguración de los Laboratorios del Hospital Universitario Clínico San Cecilio
Inauguración de los Laboratorios del Hospital Universitario Clínico San Cecilio

Integrar de forma estable la investigación dentro de la estructura del sistema sanitario es una inversión directa en la calidad de la atención que reciben los ciudadanos, permite mejorar la capacidad de atracción y retención del talento investigador en Andalucía, ofreciendo a los profesionales sanitarios un itinerario profesional claro para desarrollar su carrera científica dentro del sistema sanitario público.

Apuesta decidida por la investigación

La creación de estas nuevas categorías profesionales en el SAS no es un hecho aislado. Se enmarca en la Estrategia de Investigación e Innovación en Salud de Andalucía 2026-2027 (EIISA 2026-2027) que recientemente ha aprobado el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, una apuesta decidida que consolida a Andalucía como referente nacional e internacional en investigación e innovación en salud, con un Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA) líder en la generación de conocimiento de vanguardia, la adopción de terapias y tecnologías emergentes y la formación y atracción de talento investigador de excelencia, respaldada por un presupuesto que supera los 102 millones de euros.

Esta estrategia, que constituye el principal instrumento de planificación de la investigación e innovación en salud de la comunidad autónoma y el compromiso de su Gobierno de potenciar el desarrollo de la investigación y de la innovación que incidirá finalmente sobre el paciente, se estructura en cuatro ejes estratégicos, 12 objetivos y 41 líneas de actuación enfocados en la promoción de investigación y la innovación; en la transformación del SSPA mediante nuevos programas de innovación en áreas de especialización inteligente; aumentar el capital humano investigador de excelencia y en la captación de recursos, alianzas e internacionalización para la I+i mejorando la sostenibilidad y competitividad del modelo actual.

Andalucía, por tanto, ha establecido las bases para una transformación sanitaria fundamentada, también, en la investigación y la innovación, apostando decididamente por sus profesionales, dándoles estabilidad para retener el talento y que puedan desarrollar un trabajo que redunda en mejores diagnósticos, tratamientos más eficaces y una atención fundamentada en un mejor conocimiento de su enfermedad.

Andalucía, primera comunidad autónoma en incorporar la categoría de clínico investigador