El fuego continúa "imparable" en Gran Canaria y obliga a desalojar más de 8.000 personas
La temperatura y el viento han provocado que muchos sectores del fuego se encuentren "fuera de capacidad de extinción"
Este pasado sábado 17 de agosto, se inició un fuerte incendio forestal en Valleseco (Gran Canaria) y desde entonces no ha dejado de crecer. A última hora de la tarde de este domingo 18 de agosto, tanto el presidente de Canarias Ángel Víctor Torres, como el técnico del Cabildo de Gran Canaria, informaban que el fuego avanza "imparable" y que se encontraba "fuera de capacidad de extinción".
La envergadura del incendio ha quemado ya más de 6.000 hectáreas y el fuego ha obligado a evacuar a unas 8.000 personas. Además, las noticias a primera hora de la mañana de este lunes 19 de agosto, es que han sido desalojadas unas cincuenta localidades.
Ángel Víctor Torres, máximo dirigente regional de Gran Canaria, ha asegurado que se está dando prioridad a las personas, de ahí que se haya producido el desalojo de un centenar de localidades en la región.
El incendio sigue sin estar contenido, a pesar de contar con el mayor operativo aéreo que se recuerda, compuesto por 9 helicópteros y 4 hidroaviones. Del mismo modo se ha informado que "el incendio actualmente está fuera de capacidad de extinción y en los sectores más sencillos nos está costando muchísimo. Mientras, en los sectores más complejos estamos utilizando las técnicas más complejas con unidades altamente especializadas y aunque se consiguen ejecutar las maniobras, [el fuego] también se las está saltando".
En la jornada de este lunes 19 de agosto, 700 efectivos darán relevo a otros 400 que han estado trabajando a destajo durante toda la noche contra las incesantes llamas. Sin embargo, la temperatura y el viento volverán a ser el gran condicionante en las labores de extinción.
La climatología está siendo el gran problema a la hora de acabar con el incendio, ya que Gran Canaria ha estado estos días en alerta naranja por altas temperaturas, con poca humedad y un fuerte viento. Sin embargo, el presidente de Canarias ha arrojado un halo de esperanza, asegurando que en cuanto las condiciones climáticas sea más favorables, las llamas se reducirán y grandes sectores de fuego podrán ser extinguidos.
