Pese a la inestabilidad con la que ha estado marcado este final de 2020, diciembre no podemos decir que ha sido mal mes para Pedro Sánchez. El Gobierno ha aprobado en ese último mes del año los Presupuestos Generales del Estado y la Ley Celaá; dos movimientos que Partido Popular, Vox y Cs se han visto incapaces de vetar; pues la oposición parece estar más separada que nunca, lo que le hace un gran favor al Ejecutivo.
Desde los partidos de la oposición se tiene el convencimiento de que las elecciones generales no serán hasta 2023; por lo que su labor se centra ahora mismo en reescribir sus estrategias internas para marcar al Gobierno, y sobre todo, desmarcarse totalmente de las formaciones más cercanas y robarle votos. En este sentido, el Partido Popular pretende llegar a Moncloa en las próximas elecciones; marcando claras diferencias con Vox y absorbiendo poco a poco ese espacio ideológico que todavía ocupa la formación de Inés Arrimadas.
PP no es lo mismo que Vox
Por ello, el Partido Popular se esforzará por mostrar al votante que en absoluto es lo mismo que Vox. Por ejemplo, en materia económica, un terreno donde Abascal defiende la reducción drástica de impuestos; mientras que el PP apuesta por bajarlos pero manteniendo el Estado de Bienestar. En otro sentido, en el ámbito sanitario, Pablo Casado habla de universalidad del sistema público de salud, mientras que en Vox se apuesta por expulsar a los inmigrantes del sistema.
Pablo Casado y Abascal
Además, el Partido Popular remarca que Vox es contrario al Estado de las autonomías, prefiriendo apostar por la recentralización de las competencias, mientras que ellos creen en un Estado descentralizado, donde cada autonomía tenga su libertad. En cuanto a la política exterior, el PP mantiene su firme compromiso con la UE frente a la extrema derecha, que tiene un sentimiento más antieuropeísta.
Cataluña, un importante frente para el Partido Popular
El bloque de centroderecha tendrá su primera oportunidad en la batalla electoral de Cataluña. Tanto PP, Cs y Vox, ya han sacado a relucir todas armas para intentar hacerse con el mando de la Comunidad Autónoma. En este sentido, la formación de Abascal habla de empate técnico con el PP a siete escaños y los de Casados prometen que les sacarán el doble de votos. Por su parte, Cs se conforma con perder la mitad de los 37 escaños que tiene hoy en la Cámara autonómica.
Inés Arrimadas
El presidente del Partido Popular defendió la necesidad de que todos los partidos constitucionalistas fueran unidos en las circunscripciones donde la unidad de España está más en entredicho, por ello, comenzó a pensar que la mejor opción era competir contra Cs en Cataluña en lugar de ir juntos. De hecho, Inés Arrimadas está perdiendo votos por doquier desde que abandonase Cataluña para instalarse en Madrid. Por esta razón, insistía en reeditar una colación electoral que le permitiese salvar los escaños que hoy ocupa en la comunidad.
El PP evitará la coalición con Cs en Cataluña
Por su parte, el candidato catalán del Partido Popular, Alejandro Fernández ha pedido a Génova evitar una colación con Cs pues piensa que la tendencia de Cs es a la baja y la nuestra al alza", afirman fuentes del equipo del PP catalán recogidas por el diario 'El Español'.
Después de recibir varias veces largas de casado y no conseguir llegar a buen puerto, Arrimadas rompió la baraja y anunció que su partido se presentaría en solitario a las elecciones autonómicas que tendrán lugar en febrero de este mismo año. En este sentido, el PP se encuentra desmarcado de dos formaciones con las que no se siente respaldado; y piensa que son un lastre para su campaña electoral, ya sea en Cataluña, en las generales o en cualquier otra autonomía.
