Una supuesta carta de un antiguo alumno del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de Madrid se ha viralizado en redes sociales. En dicho escrito se explica el comportamiento como docente de Ángel Gabilondo, candidato por el PSOE a la presidencia de la Comunidad. El mensaje se ha amplificado por redes sociales y por Whatsapp; algo que ha provocado que otro ex-alumno del centro educativo señale al autor anónimo que se ha hecho viral y valore públicamente que la visión que se da sobre sus docentes en la época tratada es falsa.
Se trata de Luis Gómez Gómez, nacido en 1960 y quien estuvo en el mencionado colegio, quien llega a afirmar que a él "le ocurrió lo contrario. Soy lo que soy gracias al colegio". De hecho es el administrador de un blog sobre los corazonistas, actuales y antiguos alumnos de los centros de la orden religiosa.
De hecho, desde Maldito Bulo se ha llegado investigar dicho hecho, preguntando a PSOE y al propio colegio, llegando a la conclusión de que: "No hay pruebas de que Ángel Gabilondo diese una paliza a un alumno delante de 50 personas en el Colegio Sagrado Corazón de Jesús de la Avenida Alfonso XIII de Madrid en los años 1971 a 1973". Aseveran desde el verificador que "la carta no aporta pruebas: aparece sin firmar y tampoco se indica la identidad de la persona supuestamente agredida".
Hay que recordar que Ángel Gabilondo Pujol fue fraile y hermano de la congregación de los corazonistas de San Sebastián hasta 1979, donde sufrió una crisis espiritual. Antes de abandonar la congregación religiosa dio clases en gran número de colegios, incluido en el mencionado de Madrid. Desde el 9 de junio de 2015 es el portavoz del Grupo Socialista en la Asamblea de Madrid.
"No hay pruebas de que Ángel Gabilondo diese una paliza a un alumno"
Maldito Bulo
Desde Maldita.es aseguran que "no hay pruebas de ello. La carta que circula, supuestamente escrita por un exalumno de Gabilondo, aparece sin firmar y tampoco proporciona el nombre del supuesto alumno agredido". Asimismo, señalan que desde el equipo del candidato del PSOE a presidir la Asamblea de Madrid aseguran que estas afirmaciones son falsas y que “siempre que faltan unos días para las elecciones” vuelven a moverse contenidos similares en relación a su etapa en la que fue hermano de la congregación de los Corazonistas.
Incluyen en Maldito Bulo, como también hizo El MIRA, la carta de Luis Gómez, un antiguo exalumno de Gabilondo que tiene un blog dedicado al colegio, y que afirma que hay incongruencias en la carta, pues la fecha en la que afirma que estuvo el ahora candidato socialista en el colegio madrileño es más reducida, pues solo habría estado en el curso 72-73, así como que no tenía melena rubia sino morena.
Carta que se ha viralizado por Whatsapp y redes de un supuesto ex-alumno a Ángel Gabilondo
"Hermano Gabi, así te llamábamos los alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de la calle Alfonso XIII de Madrid, allá por los años 1971 a 1973, cuando tú nos impartías historia del arte y nos veíamos obligados a soportar tus exposiciones.
Marcabas tendencia, luciendo una estudiada melenita rubia y con frecuencia, dejabas asomar una camisa rosa por encima del alzacuellos que llevabas siempre abierto, en aquella sotana impoluta que destacaba frente a las batas y hábitos zarrapastrosos de muchos de tus compañeros de congregación: los Hermanos Corazonistas. Hasta las alumnas del cercano colegio Santa Catalina de Siena, te miraban suspirando, algo que a ti no te pasaba por alto y que hacía aumentar tu ego y, desde luego, tu total ausencia de humildad, algo que se te debería suponer como cura ¡PORQUE ERAS CURA! o “hermano”, da igual,
Con notable distancia, nos ilustrabas en tus enseñanzas frente a nuestras cabezas rellenas de no se sabía qué. En aquel entonces, mientras te escuchabas hablando con deliberada pausa, nos aleccionabas sobre la supremacía de la raza vasca a la que perteneces, con una voz muy engolada y estudiada. Porque de todo, menos espontáneo. Y así sigues.
Tampoco sabías estimularnos o incentivarnos para aprender algo de aquellos “plomazos” a los que nos sometías. Pasé inadvertido porque en el colegio no debías destacar ni por brillante -a lo que este servidor no alcanzaba -ni por zoquete. Tú llegaste a tenerme un cierto enchufe porque jugaba al balonmano y a veces nos entrenabas, no daba guerra en clase e iba pasando los exámenes sin llamativas calificaciones, pero sin tropiezos.
También me vienen a la memoria -o mejor, no se me borran -algunos episodios menos insípidos, entre los que destaca aquella paliza soberbia, rabiosa y abusona que le propinaste en plena clase al díscolo "S" (inicial de su apellido) que hacía gala de ser el graciosillo y el chulito, aunque tenía facultades para ser un buen alumno. En todo caso, un chaval de 13 o 14 años, al que doblabas en envergadura y que, además, no se podía defender por tu sotana y su más que posible expulsión.
Y nos obligaste a presenciarlo al resto de los 50 alumnos que integrábamos el aula. Pero “S” te había mirado mal al reprenderle y eso, para alguien de bien como tú y tras haber hecho tus votos, no se podía soportar. La soberbia, ante todo, ante el crucifijo si era necesario.
Fue tal la lluvia de golpes que descargarte contra él, con la mano abierta y el puño cerrado, que hasta cayó al suelo aturdido-mientras con un hilo de voz sólo decía “hermano, por favor”- donde tú seguiste el golpeo con los ojos desorbitados, babeante de rabia. Técnica esta, la de las palizas hasta besar el suelo, que a pesar de ser utilizadas con profusión por algunos de tus hermanos de congregación, es de las que más se me quedaron grabadas, junto a otra similar en tercer curso de bachiller -cuando estudiábamos en la calle Claudio Coello -que protagonizó, con tus mismas "nobleza y dedicación", el hermano R. C. contra J. D. o algunas especiales del hermano "Pingüino"- un enfermo mental- o del Moisés "Dos Caras", otro perturbado.
Tú te ensañaste con el alumno y lo humillaste hasta el infinito, volcando la frustración de ser un cura sin vocación -el tiempo ha dado la razón -al que le daban asco aquellos ignorantes, el colegio y hasta la propia sotana que te encerraba y que con tanta coquetería exhibías.
Claro está, nadie se lo contaba a sus padres, porque eso era de afeminados. Pues de eso, eso tan edificante, no hay nada en las redes. Ni de los otros muchos episodios violentos contra los que no llegaban ni a adolescentes. Y hasta leo pasajes jocosos de tu vida docente ¡hay que ver cómo funciona la censura hoy en día!
Entonces te las dabas de cultísimo y nos citabas autores extranjeros con alguna frase impactante que a nosotros, a esa edad, nos importaban un pimiento e hiciste carrera en la educación, llegando a ser catedrático, rector, ministro ¡TOMA YA!
Estabas muy por encima y nos lo hacías saber de muchas maneras y esa era una: el guantazo y otra, el desprecio: “eso no llegas a entenderlo” “vuestra inteligencia no da para más”, y frases simpáticas de igual calado, acentuando tu prognatismo y con gesto de suficiencia.
Estábamos tan abducidos, que algunos opinaron que "S" se lo merecía por la chulería con que te había mirado. Hasta ese punto teníamos el seso sorbido por tu santa violencia. Y llegábamos a ver, con cierta naturalidad, que te mofaras, entre dientes, de las gorduras de un alumno con obesidad mórbida cuyo apellido empezaba por “H”.
Supongo que ahora, de tal incidente ante 49 testigos más la víctima, no te acordarás -aunque los dos y muchos más, sabemos que sí lo recuerdas como otros tantos episodios de tu “Ira Santa” y de tu chulería ilimitada. Es posible que le eches la culpa a todas aquellas instituciones que ahora criticas con ardor y de las que dirás que eras prisionero. Aunque solo eras reo de tu personalidad violenta.
Pero erais vosotros, los rebotados, los docentes insatisfechos - y los que estáis ahora haciendo política- los que creabais ese clima y denostabais a muchos Hermanos Corazonistas admirables por su vocación de entrega y su dedicación.
En la actualidad, después de los años, eres el “León de la Asamblea de Madrid”. León, porque lo lees todo, cuando tus intervenciones, tus "homilías" soporíferas siempre las pronuncias leyendo un papelito sin despegar la vista de él ni un segundo.
No puedes ni emplear la décima parte de memoria que nos exigías para hablar del Jónico y el Dórico, allá por 1972. Hace unos meses, te vi en la Asamblea de Madrid, recriminando a la Presidente con un textual "¡BASTA YA DE ASPAVIENTOS… CUMPLA LA LEY!", levantando la voz más de lo normal, lo que me sorprendió dado tu habitual tono monótono.
¡Impactante, soberbio! ¡Qué oratoria! ¡Qué facilidad de palabra parlamentaria, qué dialéctica! Pero no, tampoco en ese momento en el que te debías mostrar airado y espontáneo, materializando, sin guión, tu cabreo (con 7 palabras) fuiste capaz de despegar la vista del papelito. Un “BASTA YA” leído. Con eso lo has bordado. Un auténtico “León”.
Todo menos espontaneidad, como cuando pertenecías al clero.
De tu candidatura a la Presidencia de la Comunidad, más vale no hablar, porque te veo leyendo hasta el “buenos días señorías”, sin perjuicio de que lo que prometes en campaña no se lo cree ni uno de aquellos chavales que te teníamos que escuchar hace 50 años y que te teníamos muy “calado”. Lo de “soso”, como te llaman, se queda corto. Por supuesto que eres soso, aburridísimo, con nula facilidad de palabra, pero hay mucho más detrás de ti. Algo más oscuro que tu antigua sotana. Las personas cambiamos poco, y muchos-muchísimos- te vimos “en acción”, a pesar de que te las puedas dar de hombre de paz y de que muchos se lo crean, es falso por completo, eras un cobarde abusón.
Se baraja tu nombre para el cargo de Defensor del Pueblo ¡vivir para ver! SI TUVIERAS VERGÜENZA, PEDIRÍAS PERDÓN A TODOS AQUELLOS NIÑOS A LOS QUE MALTRATASTE DE PALABRA Y DE OBRA Y CON BASTANTE AHÍNCO.
Pero no lo harás, porque serás el Defensor de la Mentira
Y perteneces a aquellos que exigen que la Iglesia pida perdón. Tú, por supuesto que no y “eras Iglesia”. Me gustaría saber lo que pasaría si, con tu pasado, alguien de signo político opuesto, estaría indemne como tú, en Internet y en cualquier medio de difusión.
¡Sabes que no! Sabes que sufriría escraches, abucheos y hasta representaciones teatrales en la calle o cosas peores. ¡Ay, hermano Gabi jamás pensé que de ser tan bajo desde el punto de vista humano, llegaras tan alto en política, aunque, por desgracia, ya pienso que es lo normal!
Un ex alumno corazonista en nombre de muchos ex alumnos corazonistas."
Respuesta de Luis Gómez en su blog "Los Corazonistas"
Luis Gómez Gómez titula su respuesta a la anterior carta como "Contra una burda mentira y libelo". No está nada conforme con lo expuesto por otro alumno, y aunque comenta que puede que no estuviera cuando el presunto otro alumno vivió los acontecimientos relatados, muestra su total disconformidad sobre la mala imagen que da sobre el centro educativo y sus docentes.
"Empiezo diciendo que mi artículo no proviene de un sospechoso de ideas cercanas al señor Gabilondo. Quien me sigue en las Redes Sociales, saben que estoy en las antípodas ideológicas, moral y religiosa de los nuevos compañeros de viaje del señor Gabilondo en estas elecciones. Creo que son los creadores del cáncer de odio que se extiende por España. Y considero que el autor ANÓNIMO de la carta es un alumno y representante aventajado de este odio. Es decir, que muchos indigentes intelectuales y que no saben analizar, debatir y que no han leído de historia y cultura, me dirían que soy un facha. Me afecta lo justo.
Yo fui alumno Corazonista (nací en 1960) en el colegio de Claudio Coello 123 desde el año 1964 (párvulos) hasta el curso 1972-1973 (3º Bachillerato). En el curso 1973-1974 (4º de Bachillerato), nos mudamos un año antes de lo previsto (se hacía en 5º de Bachillerato) al colegio de Alfonso XIII 127, donde finalicé COU en el año 1976-1977. El motivo es que se vendió el palacete del colegio de Claudio Coello.
Soy Corazonista 100%, y no le guardo ni una chispa de odio o de rencor al colegio, ni a sus hermanos, ni me ha generado problemas psicológicos el estudiar allí. Situaciones que me dan la impresión de que afectan al ANÓNIMO autor de la carta. A mí me ocurre lo contrario. Soy lo que soy, gracias al colegio, a sus hermanos y profesores, y a su formación y a los valores que recibí. Me permitió esforzarme para poder estudiar y obtener el título de Ingeniero Aeronáutico, tener una carrera profesional bastante aseada y la cual continúo. Me ayudó a formar una familia hace 26 años con 4 hijos, y a luchar para continuar felizmente casado. Son esas cosas de los valores que ya no están de moda.
Con relación a la carta que quiero refutar, obviamente yo no estuve en todas las clases, cursos y situaciones en los que estuvo el hermano Gabilondo. Y por lo que leo, no debí coincidir con el autor. Siempre me podrá decir: “tú no estuviste el día que ocurrió lo que yo cuento”.
Pero mi experiencia y la de bastantes alumnos y compañeros corazonistas que tuvimos al hermano Gabilondo como profesor, y sobre todo las inexactitudes o mentiras de la carta que comentaré, me llevan a la conclusión que o es una burda mentira, un montaje, o un síntoma de Alzheimer del autor de la carta.
Y lo curioso o sospechoso, es que esta carta a la que quiero responder, se publica una semana después de que otro periodista se pusiera en contacto conmigo (tengo los mails intercambiados y el registro de llamadas), al descubrir que yo era el autor del blog Corazonistas y que en él mencionaba al hermano Gabilondo. Con mucho interés el periodista me preguntaba e insistía en si el hermano daba “leches …”, y que si tenía una foto suya con sotana.
Mi respuesta al periodista y al autor de la carta es que el recuerdo del hermano Gabilondo se centra sobre todo en la canción de los Reyes Godos cantados que nos enseñó sobre el año 1972 en el colegio de Claudio Coello (primer error o falsedad), y que yo sigo cantando de memoria casi 50 años después. Y que me acuerdo de su sotana inmaculada abotonada hasta arriba como el resto de los hermanos. Soy discromático, pero sé distinguir el rosa del blanco y del negro, y considero otra falsedad. El comentario de su camisa rosa. Al periodista también le conté que lo que llamaba la atención ver a un hermano joven, con sotana y con el pelo largo negro (siguiente falsedad, ya que no llevaba “estudiada melenita rubia”).
Es decir, me cuesta creer que “los alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de la calle Alfonso XIII de Madrid, allá por los años 1971 a 1973”, …porque hasta septiembre de 1973 estaba en el colegio de Claudio Coello.
Al periodista le comenté que a diferencia de otros hermanos que usaban con diferente frecuencia los capones, las reglas en las manos o algún tortazo, del hermano Gabilondo ni yo, ni los compañeros con las que contamos batallitas del colegio, tenemos ese recuerdo. Todo lo contrario. Le dije al periodista que el hermano Gabilondo era el hermano más joven. Me saca 11 años, y me enseñó los Reyes Godos con 23 años. Joven, tímido, y por su carácter y su posición dentro de los hermanos, no utilizó nunca delante de nosotros esos métodos. Y me jugaría una cena, que no los utilizó nunca. Métodos que hoy en día pueden escandalizar, pero que eran habituales en esa época. En España (ya fueran en colegios religiosos o no), y en otros países. Es un error criticar y juzgar con ojos de hoy en día las actuaciones de hace muchos años. Es una moda “progre” dominante hacer estos juicios históricos y políticos de acontecimientos de décadas o siglos pasados.
Hablando hace unas horas con un compañero de clase del colegio, y alumno del hermano Gabilondo (otra falsedad es que le llamaran “Hermano Gabi: Así te llamábamos los alumnos” ¡¡Era siempre el hermano Gabilondo¡¡) me confirma el carácter pausado, para nosotros aburrido que tenía en clase. Siempre intentando reflexionar con nosotros los temas que nos explicaban. Cuadra con el concepto de “soso” que se autodefine. Pero nunca agresivo. ¡¡Nunca¡¡¡
Quizás el único tortazo que debería haber dado en su momento el hermano debiera haber sido al supuesto autor. Se lo tiene merecido. Pero sé que Ángel Gabilondo se molestará por este comentario mío.
Terminé diciendo al periodista que poco le podía ayudar en su búsqueda, que me parece poco ética, y sobre todo le dije que, si a pesar de todo escribía algo, no toleraría que se metiera, no con el hermano Gabilondo (no tiene argumentos) sino con los Corazonistas. Porque yo, además de católico, español, y Atlético me considero Corazonista. Pero es esta es mi experiencia con el hermano Gabilondo y con mis queridos Corazonistas."
El MIRA ha incluido en más ocasiones, como en el subtítulo y primeros párrafos los términos "presunto y supuesto ex-alumno", así como explicaciones de Maldito Bulo, así como ha cambiado el titular de "Ex-alumno de Ángel Gabilondo lo acusa de 'una paliza soberbia en plena clase'" a "No hay pruebas de la acusación a Ángel Gabilondo de dar una paliza a un alumno." Este medio, en todo momento ha dado la versión de un supuesto ex-alumno y de Luis Gómez, ex-alumno del centro, quien criticaba la carta anónima.
