El rey Felipe VI ha basado su discurso en revindicar la defensa a la Constitución de España para que la vida de los españoles continúe con certidumbre, y no sin expectativas: "Fuera de la Constitución no hay prosperidad, no hay igualdad, no hay una España en paz y en libertad, y junto a la Constitución, España". Es sin duda un duro palo hacia la gestión política e ideológica del presidente Pedro Sánchez, quien ha otorgado más derechos y más financiación pública a ciertos ciudadanos en Cataluña y el País Vasco frente al resto de los españoles.
En su tradicional discurso de Navidad, el Rey Felipe VI ha enfatizado con firmeza que fuera de la Constitución "no hay democracia ni convivencia posibles". Esta declaración, en un momento de debate político intenso, resuena como un eco de la importancia de la Carta Magna en la democracia española. El Rey ha reivindicado el papel constitucional de las instituciones, subrayando la necesidad de que estas no solo cumplan con sus funciones, sino que también respeten al resto en su cometido.
"Fuera de la Constitución sólo hay imposición, no hay ley sino arbitrariedad"
El monarca ha reconocido que, aunque hay otros temas que preocupan a los españoles, como la violencia contra la mujer o el acceso a la vivienda para los jóvenes, su deseo era hablar sobre la Constitución y España. Estos temas, según Don Felipe, tienen mucho que ver con el desarrollo de nuestra vida colectiva. Su discurso, marcado por una defensa firme de la Constitución, llega en un momento crucial, cuando la Carta Magna celebra su 45º aniversario.
Don Felipe ha sido claro en su mensaje: "Fuera del respeto a la Constitución no hay libertades sino imposición; no hay ley, sino arbitrariedad". Esta declaración llega en un contexto de debate sobre la ley de amnistía presentada por el Gobierno a cambio del respaldo de los independentistas catalanes a la investidura de Pedro Sánchez. Sin mencionar directamente esta cuestión, el Rey ha alertado de que fuera de la Constitución no hay una España en paz y libertad.
El Rey ha subrayado que la Constitución permite a los españoles expresarse libremente, recibir una educación, tener un empleo o protegerse de la enfermedad. Es, según él, una garantía para que la vida de los españoles pueda seguir discurriendo con confianza, estabilidad y certidumbre. Pero para que la Constitución desarrolle plenamente su cometido, no solo se requiere respeto, sino también conservar su identidad y preservar su integridad como lugar de reconocimiento mutuo y encuentro entre todos los españoles.
Hay que actuar con responsabilidad
En un momento en que el papel de la Corona y el poder judicial han sido cuestionados durante el proceso de formación de Gobierno, el Rey ha enfatizado que todas las instituciones del Estado, incluida la Corona, tienen el deber de actuar con responsabilidad y velar por los intereses generales de todos los españoles con lealtad a la Constitución. "Cada institución, empezando por el Rey, debe situarse en el lugar que constitucionalmente le corresponde", ha recalcado el monarca.
El Rey ha hecho un llamado a la unidad, destacando que es con el esfuerzo colectivo y las actitudes solidarias como se construyen las grandes obras que trascienden a las personas y perduran en el tiempo. Ha recordado que la Constitución permitió superar la división y abrir heridas en la historia de España, enfatizando que evitar que el germen de la discordia se instale entre nosotros es un deber moral de todos.
El rey invita a los españoles a tomar conciencia de España
Don Felipe ha reivindicado la Constitución como el mayor éxito político de la historia reciente de España, un proceso que mereció admiración y reconocimiento internacional extraordinarios. Ha destacado que la Constitución ha permitido construir y consolidar una democracia plena, abierta e integradora, asegurando nuestra convivencia y permitiéndonos superar diversas y graves crisis en los últimos años.
El Rey ha concluido su discurso con un mensaje de esperanza y determinación, afirmando que España seguirá adelante con determinación y esperanza. Ha invitado a los españoles a tomar mayor conciencia del gran país que tienen, para así sentirlo más y cuidarlo entre todos. "España seguirá adelante", ha augurado el Rey, prometiendo que en ese camino estará siempre la Corona, no solo por deber, sino también por convicción.
