La hija de un médico fallecido por Covid-19, María Díaz Diñeiro, ha dejado un mensaje conciso y claro en el Homenaje de Estado de las víctimas de Coronavirus de España este año, que está dedicado a los sanitarios. El rey Felipe VI, la reina Letizia y el presidente del Gobierno Pedro Sánchez han asistido a la cita.
Pido a nuestros gobernantes que no dejen de tener presentes a nuestros fallecidos, que no olviden nuestro dolor", ha reclamado María Díaz Diñeiro, hija de médico fallecido por coronavirus, en el Homenaje de Estado las víctimas de la Covid-19.
— Casa de S.M. el Rey (@CasaReal) July 15, 2021
Segura de que "saldremos a delante", con el dolor de "ausencias que ocupan demasiado, silencios atronadores, heridas que ningún cirujano puede cerrar", María, que ha intervenido en representación de los familiares de los 102 trabajadores del sector sanitario fallecidos durante la pandemia, ha hablado de su padre, el doctor Joaquín Díaz Domínguez, jefe del servicio de Cirugía y aparto digestivo del Hospital La Paz, de Madrid, fallecido a los 67 años el 18 de abril de 2020, a pocos meses de su jubilación.
Homenaje a los sanitarios que perdieron la vida luchando contra el Covid-19
"Hoy estoy aquí porque mi padre ya no está, como tampoco están hijos, parejas, padres, hermanos de todas las familias que hoy asistimos a este homenaje, hago mías todas sus palabras, todo su dolor", ha señalado Maria, quien es cirujana pediátrica en el Hospital Universitario de Málaga.
No solo ha tenido palabras para su padre, "un hombre bueno alegre, magnético, que amainaba tempestades y que vivía enamorado de su familia y de su oficio, la cirugía", al que no pudieron "dar el último abrazo". Ha agradecido que él, "cómo tantos otros pacientes Covid-19 no estuvo solo", porque le acompañaron "médicos, enfermeras, auxiliares, celadores...".

"Ellos fueron nuestras manos y nuestros ojos, ellos hicieron un esfuerzo sobrehumano para lidiar con el sufrimiento, anteponiendo el bien a su propio bienestar, trabajaron sin descanso para que nuestros familiares no sintieran dolor, para que se pudieran ir en paz", ha reconocido.
