Dimitir no es una palabra que entre en los actuales planes del máximo mandatario de una de las carteras más en entredicho en estos momentos en España. Y más allá de eso, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha asegurado que la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, en la que ocurrió el accidente de Adamuz el pasado 18 de enero, "no está olvidada ni abandonada", al mismo tiempo que ha defendido que la respuesta del conjunto de la sociedad y de todas las instituciones "ha estado a la altura" de unas circunstancias muy difíciles.
A lo largo de su su intervención en el Pleno del Senado, el ministro ha reiterado que la renovación a la que fue sometida esta línea en los últimos años fue integral, aclarando que el término 'integral' no supone levantar todas las vías y cambiarlas, sino actuar "de manera progresiva, ordenada y compatible" con la explotación ferroviaria, sustituyendo los elementos que lo requieran con arreglo a criterios técnicos.
Y prosigue argumentando que "no se toman decisiones aleatorias, sino que se hace conforme a un criterio técnico, y todas las actuaciones realizadas en la renovación están respaldadas por contratos públicos con pliegos técnicos detallados", poniendo como ejemplo, que la línea cuenta con aproximadamente 1,6 millones de traviesas en vías generales. Aunque en un primer momento solo se propuso la sustitución de un número limitado, tras posteriores inspecciones se decidió abordar una renovación generalizada por fases.
Óscar Puente descarta que la línea Madrid-Andalucía esté olvidada
Respecto al carril, las actuaciones se realizaron de manera progresiva y basada en inspecciones técnicas. "No se ha optado por una sustitución indiscriminada, sino por intervenir cuando los parámetros de seguridad y estado así lo exigen, conforme a la normativa ferroviaria y a la buena práctica técnica".
Sobre la reacción protagonizada por las instituciones, Puente ha agradecido "la unidad y la lealtad" que asegura que han mostrado todas las instituciones: "Es digna de mención y de elogio", incluyendo los servicios de emergencia y sanitarios, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y el Ayuntamiento y a los vecinos y vecinas de Adamuz.
Finalmente, ha añadido que "soy consciente de que no hay palabras para describir adecuadamente el dolor que causan estas tragedias, pero también permiten medir la capacidad de respuesta de una sociedad, y la nuestra -quiero decirlo alto y claro- ha estado a la altura. Entre todos los servidores públicos que han participado en las tareas de rescate, ha sido ejemplar".
