Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, se ha comprometido a trabajar por acabar con las desigualdades y "los estereotipos que hieren" y que aún persisten hoy en día contra los gitanos, durante su intervención en el acto de homenaje al pueblo gitano con motivo del 600 aniversario de su llegada a España.
A lo largo de su discurso, Sánchez, al que han llegado a llamar cariñosamente "primo Pedro", ha ensalzado las bondades del pueblo gitano, que son "parte intrínseca" de la historia de España, la cual "no podría entenderse" sin la huella que éste ha dejado en personas como el cantaor Camarón, la cantante Lola Flores, el pintor Julio Romero de Torres o el compositor Manuel de Falla, entre otros.
Con independencia del arte que ha salpicado buena parte de la ceremonia con actuaciones flamencas, el presidente ha destacado una aportación "profunda" de los gitanos, y es su capacidad de resistir "a pesar de los siglos de discriminación y de persecución" que han sufrido y de los intentos de borrar su cultura, su lengua y su memoria.
Pedro Sánchez ensalza al pueblo gitano
De esta manera, ha proseguido Sánchez, que celebraciones como el 8 de abril, Día Internacional del Pueblo Gitano, o la conmemoración del Samudaripen -- el genocidio del pueblo gitano a manos del nazismo-- contribuyen a visibilizar su historia y su aportación fundamental a la sociedad española.
Sobre todo teniendo en cuenta los discursos de odio que siguen viéndose en las redes sociales. En este punto, Sánchez ha advertido a quienes los promueven, los amparan y los difunden que van a tener "toda la fuerza del Estado de derecho" para combatirlos.
Por otra parte, el presidente del Gobierno de España ha destacado los avances que ha habido en la historia de la democracia para con el pueblo gitano pero ha recalcado que éstos "no son suficientes, que no bastan y que todavía queda mucho camino por recorrer" porque, según ha apuntado, "siglos de discriminación y de antigitanismo no se borran en unas décadas".
Finalmente, ha añadido que "el pueblo gitano no está en los márgenes de la sociedad, está en las aulas, está en los centros de trabajo, está en los barrios, en los ayuntamientos, en los parlamentos, y el pueblo gitano no pide caridad ni folclore, pide algo mucho más sencillo, pero también mucho más auténtico, y es respeto, igualdad y reconocimiento".
