Este miércoles 12 de mayo de 2021 vuelve a celebrarse una sesión de control al Gobierno de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados, donde Ejecutivo y oposición tienen varias cuentas pendientes. Entre los temas mas recurrentes destacan las recientes elecciones en la Comunidad de Madrid y el fin del estado de alarma.
Así, en este contexto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha acusado a Vox de haber cruzado "muchas líneas rojas" de las establecidas en la Constitución; a lo que Santiago Abascal ha replicado asegurando que su partido seguirá su camino "sin miedo a nada ni a nadie" y el Gobierno "no podrá hacer nada lícito para impedirlo".
En un 'rifirrafe' durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso, Sánchez ha acusado a Vox de vulnerar los valores de libertad, igualdad o pluralismo político que establece la Constitución. "Con la ultraderecha el mundo es al revés. Dicen ser defensores de la Constitución pero sostienen que la dictadura franquista fue mejor que democracia actual", ha reprochado el jefe del Ejecutivo.
En este sentido, el líder de Vox ha respondido que Sánchez es quien "ha cruzado todas las líneas" al pactar con partidos separatistas, "encerrar" a los españoles durante la pandemia o poner las instituciones del Estado "al servicio" del PSOE y de Podemos. "Vox solo ha cruzado las alambradas antidemocráticas que impone la dictadura progre", ha sostenido.
Encontronazo de Pedro Sánchez con Casado
Por otra parte, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Pablo Casado, se han cruzado este miércoles duros reproches en el Congreso, acusándose mutuamente de estar desgastados. Mientras el jefe del Ejecutivo ha avisado a Casado de que se le está "poniendo cara de Albert Rivera" --el ex líder de Ciudadanos--; el líder de los populares ha comparado a Sánchez con José Luis Rodríguez Zapatero, y le ha acusado de ser ya, en un año y medio de legislatura, "un pato cojo".

Así lo han asegurado durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso, en la que Sánchez se ha defendido de las críticas de Casado a su gestión proclamando que la economía española está "a punto de relanzarse" y que el Ejecutivo está centrado en garantizar esa recuperación y en la vacunación para lograr la inmunidad de grupo dentro de "98 días".
Por su parte, Casado le ha pedido que deje de meter la cabeza en el suelo como una avestruz", porque "su empecinamiento" en negarse a diseñar un plan jurídico alternativo al estado de alarma "cuesta vidas".
Así, le ha pedido que sea "valiente" y dé "su brazo a torcer", deje de "llevar la contraria a ministros, 'barones', socios de gobierno, jueces y sanitarios", y acepte estudiar el 'plan b' jurídico del PP para que las comunidades puedan seguir restringiendo derechos fundamentales para frenar los contagios una vez ha decaído el estado de alarma.
