El expresidente de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont, y los restos de miembros de la dirección del partido han acordado este lunes en Perpignan (Francia) "romper" con el PSOE de Pedro Sánchez al considerar que "se ha reído de nosotros", aunque por el momento hay dudas sobre si apoyarán o no una moción de censura contra el presidente del Gobierno de España.
De este modo, Pedro Sánchez afronta una etapa crítica dentro de su Gobierno al perder el sustento de uno de sus grandes bastiones en el Congreso. Esta noticia salta apenas dos años después del acuerdo de Bruselas, que permitió la investidura de Sánchez. Sin embargo, las diferencias entre ambas formaciones han llevado a adoptar esta medida que podría someterse a una consulta vinculante entre la militancia.
Incumplimientos del PSOE con Junts
Entre las principales cuestiones por cumplir entre el Gobierno de España y Junts per Catalunya está la oficialidad del catalán en la Unión Europea, una propuesta en la que el propio Pedro Sánchez inició conversaciones bilaterales con Alemania para avanzar en esta demanda. A esto se suman otros asuntos clave, como la aplicación de la ley de amnistía a Carles Puigdemont —pendiente de la resolución del Tribunal Constitucional— y la cesión de competencias en inmigración a la Generalitat, una propuesta rechazada en el Congreso con el voto en contra, entre otros, de Podemos.
Asimismo, en los últimos días, JxCat ha intensificado sus críticas al PSOE, especialmente a través de sus alcaldes, que denuncian el "bloqueo" a leyes contra la multirreincidencia y la ocupación delictiva de viviendas.
En un primer momento, todo hace indicar que la ruptura no se formalizaría al menos hasta final de año, aunque esta decisión implicaría, entre otras cuestiones, que el Presupuesto de 2026 no saldría adelante.
Durante la reunión de este lunes se han abordado distintas acciones a emprender, y se prevé que haya una comparecencia pública a las 17.00 horas para informar de los próximos pasos de la formación independentista catalana. Por el momento, la posibilidad de apoyar una moción de censura junto a PP y Vox, y con el único objetivo de convocar elecciones, parece no convencer a la mayoría. Aun así cada vez parece más complicado que Pedro Sánchez pueda acabar la actual legislatura.
