El precio de la vivienda ha sufrido un aumento considerable en los últimos años, aunque no en todos los sitios por igual. Algunas ciudades son más caras que otras y aquí analizamos cuáles son y te damos algunos consejos para conseguir las mejores condiciones en tu hipoteca.
El precio medio por metro cuadrado o el tipo de interés son algunos de los principales factores que condicionan el precio de la hipoteca. Por ello, es esencial analizar muy bien dónde compras tu casa y tener en cuenta algunos consejos básicos para negociar tu hipoteca.
¿Cuánto se paga de hipoteca al mes en España?
El precio de la hipoteca depende de algunos factores: ubicación, precio medio por metro cuadrado, plazo de amortización, tipo de interés y otros gastos asociados.
Por ejemplo, San Sebastián es considerada una de las ciudades españolas más caras para vivir. El precio ronda los 5.000 €/m², lo que supone una cuota hipotecaria de unos 1.500 euros mensuales. Sin duda, un importe muy por encima de lo que se puede permitir una familia en la actualidad.
En ciudades como Madrid o Barcelona, el precio por metro cuadrado también es considerablemente más alto que en otras regiones. Se sitúa entre 3.800 € y 4.000 €. Por lo que una hipoteca para una vivienda de 90 m² tendría una cuota aproximada de 1.100 € a 1.200 €.
Sin embargo, existen otras provincias como Badajoz, Ciudad Real o Cáceres, donde el precio de la vivienda es mucho más asequible. Con una media de 1.000 €/m² a 1.100 €/m², se podría adquirir una casa de unos 90 m² por un precio de entre 300 € a 330 € al mes.
No olvides que estos son precios orientativos. Dentro de cada ciudad existen zonas más o menos caras. Y es que no es lo mismo comprar una propiedad en el centro que en la periferia. Por lo general, el precio en esta última suele ser más económico.
Consejos para negociar tu hipotecar
Antes de firmar una hipoteca, es esencial que negocies muy bien las condiciones porque esto puede marcar la diferencia entre pagar más o menos. Aquí te damos algunos consejos para que puedas escoger la mejor opción en función de tus necesidades.
- Compara las ofertas: Analiza las condiciones que te ofrece cada entidad y no te quedes con la primera oferta. Puedes usar un simulador para hacerte una idea de cómo quedaría el cuadro de amortización.
- Decide el tipo de interés: Elegir bien el tipo de interés es esencial para evitar disgustos en el futuro. Un tipo de interés fijo ofrece más estabilidad, mientras que otro variable puede ser una buena opción si el Euríbor está bajo. Si no te convence ninguna, puedes optar por uno mixto que combina los dos últimos.
- Negocia las comisiones: Algunos bancos aplican comisiones por apertura, amortización anticipada o cancelación parcial. Intenta negociar con la entidad para reducirlas o eliminarlas por completo, si es posible.
- Infórmate sobre las bonificaciones: Algunas entidades bancarias ofrecen descuentos y bonificaciones sobre los tipos de interés al domiciliar la nómina o contratar seguros de hogar o vida.
