La Corte de Casación francesa está a punto de emitir un fallo que podría poner fin a una prolongada controversia legal entre los herederos del antiguo sultanato filipino de Sulu y el gobierno de Malasia.
La disputa comenzó en 2018, cuando ocho miembros de la familia Kiram iniciaron un proceso de arbitraje en España contra Malasia, basándose en un tratado firmado en 1878 entre el sultán Jamalul Alam de Sulu y representantes de la British North Borneo Company. Este acuerdo cedía el control de Sabah a cambio de un pago anual, lo que ha sido interpretado por algunos como un arrendamiento y por otros como una cesión definitiva.
La compleja lucha interna por la sucesión en la familia Kiram fue aprovechada por dos abogados británicos, quienes convencieron a los herederos de que podrían obtener una compensación significativa de Malasia. Sin embargo, este enfoque ha sido criticado por socavar la herencia cultural del pueblo Tausug y por prolongar innecesariamente una disputa sin fundamentos sólidos.
Inicialmente, los tribunales españoles aceptaron revisar el caso y nombraron un árbitro. No obstante, tras descubrirse errores procesales, se revocó su autoridad y se ordenó el cierre del expediente. A pesar de ello, el árbitro trasladó el caso a un tribunal en París, que otorgó a los autoproclamados herederos una indemnización de 15 mil millones de dólares.
Desde entonces, Malasia ha estado inmersa en una costosa batalla legal en diversas jurisdicciones europeas, incluyendo París, Madrid y La Haya. Con el tiempo, las decisiones judiciales han favorecido a Malasia, destacando fallos fundamentales en el caso presentado por los herederos de Sulu.
En noviembre pasado, la Corte de Casación francesa confirmó una decisión anterior que invalidaba el arbitraje, señalando que la cláusula de arbitraje designaba al cónsul general británico en Brunei como árbitro, un cargo que dejó de existir en 1984. Los tribunales concluyeron que ningún otro árbitro podía cumplir con los intereses coloniales descritos en el documento original.
Después de siete años de litigios y millones de dólares en gastos legales, parece que el caso está llegando a su fin. Aunque no hay ganadores claros, es esencial que las verdaderas víctimas, como el pueblo Tausug, sean finalmente escuchadas y que se reconozca su patrimonio cultural.
Sobre la autora Nathalie Beasnael:
La Dra. Nathalie Beasnael es una filántropa comprometida, madre y cofundadora de Health4Peace, una organización sin fines de lucro dedicada a mejorar el acceso a la atención médica en comunidades desatendidas de Los Ángeles, así como a apoyar centros de salud en Senegal, Chad y Sudáfrica. Como defensora destacada de la representación africana y multicultural, la Dra. Beasnael se ha convertido en una figura clave en la creación de espacios para dar voz a comunidades poco representadas en Los Ángeles.
