Las piscinas desmontables son aquellas que podemos instalar en el jardín o en el patio de una casa, estas se llenan de agua para así crear una zona de baño cómoda y fresca durante el verano.
Este tipo de piscinas suele ser muy fácil de instalar y desmontar, lo que las convierte en ideales para aquellas personas que buscan una solución flexible y temporal para disfrutar del agua en su hogar.
Las piscinas desmontables normalmente se encuentran hechas de materiales como el vinilo, el plástico, el aluminio o acero, y se encuentran en variedad de formas y tamaños para que puedan adaptarse a diversos espacios y necesidades.
Tipos de piscinas desmontables
Las piscinas desmontables se han vuelto muy populares desde que fueron inventadas hasta la actualidad, conozcamos de qué materiales están hechas:
Piscinas hinchables desmontables
Las piscinas hinchables o inflables son aquellas que están elaboradas con materiales como el PVC o el vinilo y se inflan con aire para poder tener la forma de la piscina y poder llenarla con agua para su uso.
Estas suelen llevar un cobertor para cubrirlas cuando nadie las está utilizando y así proteger el agua. Son bastante ligeras y de fácil instalación. Este tipo de piscinas son una de las más elegidas ya que se puede elegir la que mejor se adapte al espacio, incluso hay unas de tamaño grande que llevan también una escalerilla.
Piscinas desmontables de vinilo
Como su nombre lo indica, estas piscinas están elaboradas de un forro de vinilo el cual es resistente, y se coloca sobre un marco de metal. Son igualmente de fácil instalación, asequibles y de diversas formas y tamaños.
Piscinas desmontables de acero
Este tipo de piscinas desmontables están elaboradas con paredes de acero galvanizado y un forro de PVC. Por su material, son mucho más resistentes que las piscinas desmontables de vinilo o plástico, y por esta razón pueden tener una mayor duración.
Piscinas desmontables de aluminio
Estas piscinas desmontables cuentan con marcos y paredes de aluminio, lo que las hace más duraderas y resistentes. De igual manera, son muy fáciles de armar y desarmar, y pueden tener diversos tamaños y formas.
Piscinas desmontables de resina
Este tipo de piscinas son las más comunes. La mayoría de estas se encuentran fabricadas con paredes de acero, y las demás partes se encuentran hechas con resina.
Estas son las piscinas desmontables más económicas y que pueden llegar a durar mucho más tiempo. Sin embargo, con el paso de los años, algunas de sus partes pueden empezar a desgastarse, y esto se debe a la extensa exposición a los rayos ultravioletas del sol y a las condiciones climáticas extremas.
Piscinas de madera
Las piscinas de madera pueden ser ubicadas sobre el suelo, ya sea medio enterradas o enterradas en su totalidad; sea de la manera que sea, estas le aportan una imagen hogareña y rústica a los espacios y, a pesar de lo que pueda ocurrir, son bastante resistentes, aunque no tanto como lo son las piscinas de acero o hormigón.
Piscinas de hormigón
El hormigón es de los materiales más comunes en la fabricación de piscinas de obra y en algunas que son prefabricadas para su instalación. El hormigón puede ser de vaciado clásico, a modo de muros de contención, aunque pueda resultar mucho más costoso aplicarlo y brinda pocos diseños.
Se puede encontrar también el hormigón de Gunita, el cual es armado y bastante resistente, proyectando a gran presión para así evitar las juntas, lo que le brinda mayor estanqueidad y permite múltiples acabados con diversas formas y colores.
Aparte, se encuentran los encofrados de hormigón armado, que son unos bloques resistentes y realmente duraderos, revestidos con PVC, flexible y dúctil.
