En la época actual, especialmente aquí en España, la preocupación por todo lo relacionado con la salud y la alimentación es bastante alta. Esto ha provocado un claro crecimiento de la demanda de profesionales en estas áreas, lo que ha desembocado en que se convierta en una interesante salida laboral.
Pero… ¿qué estudios son necesarios para convertirse en nutricionista en nuestro país? En este texto encontrarás la respuesta a esta pregunta, además de obtener información muy relevante sobre cómo está la situación laboral en el sector, sobre todo en lo referente a salarios y empleabilidad.
¿Qué grado hay que cursar para trabajar como nutricionista?
Para ejercer como nutricionista en España, es necesario completar el Grado en Nutrición Humana y Dietética. Es una carrera de cuatro años, que tiene 240 créditos, y que está dentro del ámbito de las ciencias de la salud. La ley reconoce esta titulación dentro de la Ordenación de Profesiones Sanitarias.
Esta formación puede estudiarse en universidades públicas y privadas, por lo que elegir un buen centro para estudiar la carrera de Nutrición es un elemento que puede marcar el posterior proceso de salida al mercado laboral.
El contenido del grado se centra en materias como la fisiología, la salud pública, la bioquímica o la tecnología de los alimentos. Normalmente, en el último curso se incluyen también prácticas en centros sanitarios, con el fin de familiarizarse con la profesión.
¿Cuáles son los requisitos de acceso al grado?
A nivel España, se consideran tres formas de entrada a esta titulación universitaria:
- Bachillerato: Normalmente desde uno de ciencias, y tras haber superado la famosa selectividad.
- Ciclo Formativo de Grado Superior: Estar en posesión de este título como Técnico Superior en Dietética.
- Pruebas de acceso: Acudir a las que están diseñadas para mayores de 25 o 45 años.
¿Qué salidas profesionales existen?
Por suerte, este título habilita para el trabajo en diferentes ámbitos. Lo más habitual es dedicarse al sector sanitario, ya sea haciendo nutrición clínica en un hospital o centro de salud; en atención primaria, desarrollando programas de educación alimentaria; o en nutrición deportiva, asesorando a deportistas y equipos profesionales.
Más allá de esto, es cierto que existen otras alternativas. Por un lado, la opción de trabajar en la investigación o la docencia. Por el otro, incorporarse a la industria alimenticia, diseñando productos y etiquetado nutricional.
¿Cómo es su situación laboral?
Los datos más recientes sugieren que en España el 75% de los graduados consiguen empleo en los primeros años tras terminar la carrera. Evidentemente, estos registros varían, dependiendo de la Comunidad Autónoma donde se mire, y también teniendo en cuenta que no todos los titulados son iguales, ya que algunos pueden contar con experiencia previa.
A nivel salario, la media nacional se sitúa en los 27.200 euros brutos anuales, aunque no es algo fijo. En los primeros años como profesional, este sueldo puede caer hasta los 21.000, mientras que, si hablamos de alguien con más de 10 años de experiencia, puede subir hasta los 35.000. Destacar que, normalmente, en el sector privado se suele ganar más dinero.
