Una joven, de 14 años, ha sido encarcelada durante tres años por atraer a un adolescente con un autismo a un parque donde fue apuñalado hasta la muerte. Otros dos menores, también de 14 años, han sido condenados a 13 y 12 años por asesinato.
Los hechos ocurrieron en el campo Bugs Bottom en Emmer Green, Reading, en Reino Unido. Los dos jóvenes albergaban "quejas" con su examigo Olly Stephens, a quien habían conocido por internet.
Olly Stephens había sido persuadido por la joven. Esto permitió a los otros dos jóvenes apuñalarlo con un cuchillo. Los padres de la víctima corrieron al lugar después de ser avisados por un testigo, pero lo encontraron muerto.
Defender a otro niño
Stephen había intentado defender a otro niño que había sido humillado en un chat grupal. Sus atacantes lo dejaron con heridas de arma blanca en el pecho y en la espalda.
El más joven de los dos menores, que apuñaló al joven, recibió una sentencia de cadena perpetua con un periodo mínimo de 13 años en la cárcel. El mayor de los dos, que había peleado con la víctima, fue condenado a cadena perpetua con una pena mínima de 12 años.
La niña, quien admitió el homicidio involuntario, fue condenada a tres años y dos meses. Durante la audiencia se le veía angustiada y con lágrimas en los ojos.
Padres destrozados
Stuart y Amanda Stephens, los padres de Olly Stephens, apuntaron que están "rotos" después de la muerte de su hijo de 13 años. Stuart Stephens describió el asesinato como "absolutamente frío". "No se pensó en la vida de Olly, no se pensó en las repercusiones de lo que iba a suceder. Es muy difícil de entender. Y todavía no entendemos, todavía estamos en incredulidad", indicó.
La madre de Olly añadió que "sabes que tienes que seguir adelante y sigues adelante, pero la alegría se ha ido".
El inspector jefe de detectives, Andy Howard, confirmó que las redes sociales desempeñaron un papel crucial en la construcción del caso contra los tres adolescentes. Describió este caso como "uno de los más importantes" de su carrera.
