lunes. 23.03.2026

Advertencia de una médica especialista: beber agua de esta manera aumenta el riesgo de infarto

La doctora Isabel Viña alerta de un riesgo oculto en hábitos tan comunes como beber agua embotellada o muy fría
Doctora Isabel Viña Bas en B3tter podcast
Doctora Isabel Viña Bas en B3tter podcast

En un gesto tan cotidiano como llevarse una botella de agua a la boca podría esconderse un riesgo invisible que, de repetirse a diario, afecta a nuestra salud cardiovascular. Así lo advierte la doctora Isabel Viña Bas, médica especializada en metabolismo, hormonas y suplementación, durante su intervención en el pódcast de B3tter, que ya acumula cientos de miles de reproducciones. Su advertencia ha encendido todas las alertas: beber agua embotellada o a temperaturas extremas puede aumentar el riesgo de sufrir un infarto.

Viña Bas se ha hecho conocida en redes como médica especialista por desmontar mitos sobre salud y suplementación, pero esta vez ha dado en la diana al exponer dos formas aparentemente inocentes de beber agua que, según los últimos estudios, pueden provocar microtrombosis, alteraciones del ritmo cardíaco o espasmos vasculares. Su mensaje, directo y didáctico, ha generado debate en redes sociales.

Los microplásticos del agua embotellada, un enemigo silencioso

Durante el episodio del pódcast B3tter, Isabel Viña fue tajante: “Beber agua embotellada es beber plástico”. La doctora explicó que, según un estudio de la Universidad de Columbia (EEUU), una sola botella puede contener hasta 240.000 fragmentos de microplásticos y nanoplásticos. Al ser ingeridos de forma continua, estos residuos se acumulan en tejidos blandos del cuerpo, como el corazón o el hígado, favoreciendo la inflamación crónica y contribuyendo a enfermedades cardiovasculares.

La doctora alertó especialmente del riesgo en los envases plásticos de un solo uso, y advirtió de que el peligro se incrementa aún más al calentar alimentos o líquidos dentro de plásticos en el microondas. “Cuando calientas algo en un táper de plástico, especialmente si es ácido o graso, la liberación de microplásticos se dispara”, afirmó.

Además, insistió en la importancia de eliminar del hogar utensilios como espátulas o cucharas de plástico, ya que su uso prolongado también transfiere partículas invisibles al organismo. En su lugar, recomendó el uso de vidrio, acero inoxidable o bambú, materiales más estables y seguros para el uso alimentario.

Beber agua helada puede desencadenar un infarto

Pero el problema no se queda en los envases. El segundo gran error —y más común en verano— es beber agua demasiado fría, según la doctora Viña. En el pódcast detalló cómo este hábito puede provocar espasmos musculares vasculares. Estos espasmos ocurren cuando un vaso sanguíneo se contrae bruscamente, impidiendo el paso normal de sangre y pudiendo desencadenar, en casos extremos, un infarto de miocardio.

Esta advertencia ha sido respaldada por otros expertos en salud. El doctor Tomás Borda, en su programa de televisión, explicó que la ingesta de líquidos excesivamente fríos puede irritar el nervio vago, provocar arritmias y, si hay una predisposición previa, generar un evento cardíaco grave. La nutricionista Guadalupe Blau, por su parte, añadió que el agua muy fría afecta también al sistema digestivo, generando cólicos o interrupciones en la correcta absorción de nutrientes.

La doctora Viña aconseja beber el agua a temperatura ambiente o ligeramente fresca, y nunca justo al salir del frigorífico o con hielo directo. También recomienda utilizar botellas reutilizables de vidrio o acero inoxidable, tanto por seguridad como por sostenibilidad.

@b3tterpodcast

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Estas dos advertencias —microplásticos y agua helada— pueden parecer anecdóticas, pero se repiten en millones de hogares a diario. Según los últimos estudios, se estima que una persona promedio puede ingerir más de 5 gramos de plástico a la semana, lo que equivale al peso de una tarjeta de crédito. Y con las olas de calor en aumento, el consumo de agua fría crece, al igual que el riesgo de impactos cardiovasculares.

Isabel Viña, además, amplió su reflexión recomendando revisar los hábitos que tenemos en la cocina: evitar el uso de estropajos sintéticos que sueltan residuos, no reutilizar botellas de plástico, y no confiar en que “lo de siempre” sea lo más saludable. “Hay que dejar de normalizar costumbres que no son seguras solo porque son frecuentes”, sentenció.

Lo que parece un acto inofensivo —beber agua— puede tener consecuencias serias si no se hace con cabeza. Gracias a la divulgación de especialistas como Isabel Viña Bas, cada vez más personas están tomando conciencia de lo que consumen y cómo lo consumen.

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