Álvaro Morte, quien da vida al personaje con mayor ingenio del mundo del cine español, el profesor en la serie ‘La Casa de Papel’, mantiene una larga trayectoria profesional llena de proyectos como ‘Hospital Central’, ‘Planta 25’, ‘Isabel’ y ‘Bandolera’.
Se hizo más conocido por sus papeles de Lucas Moliner en ‘El secreto de Puente Viejo’ y Gabriel Areta en ‘Amar es para siempre’. Aunque el estrellato absoluto lo alcanzó con la emisión de ‘La Casa de Papel’ (2017) en Netflix, convertida en un fenómeno global rompiendo récords. Un ejemplo notable fue el lanzamiento de la tercera temporada, que alcanzó más de 34 millones de espectadores en todo el mundo. Fue la serie de habla no inglesa más vista en todo el mundo. Todo un hito para un proyecto español.
Su vida dio un giro de 360°, llevándolo a convertirse en un personaje relevante a nivel mundial. Su reconocimiento tuvo un lado negativo y un lado positivo, el cual le facilitó encontrarse con los papeles que realizó posteriormente: ‘Durante la tormenta’ (2018), ‘Objetos’ (2022), ‘Lola, la película’ (2007), ‘Dos tumbas’ (2025), y ‘Anatomía de un instante’ (2025), entre otras.
El pasado 18 de noviembre, en su aparición en ‘El Hormiguero’, confesó que jamás habría querido ser famoso: "La fama no es algo que me guste. Me gusta trabajar y las oportunidades que me ha abierto”.
En el nuevo proyecto ‘Anatomía de un instante’, que saldrá a la luz este 20 de noviembre, se pone en la piel de Adolfo Suárez y ha confesado que le ha ayudado a pasar desapercibido por la nariz postiza que tuvo que imponerse para interpretar al ex presidente.
Nacido en Algeciras (Cádiz), pero pasó toda su infancia en un pueblo de Córdoba (Bujalance). El actor alcanzó la fama a los 40 años, por lo que fue tan inesperado que incluso su entorno más cercano y personal quedó sorprendido, tras su trayectoria ya marcada durante décadas en el mismo sector. "Mi chica me decía: ‘Tú ya no vas a pegar ningún pelotazo, eso es para veinteañeros’".
Su matrimonio con Blanca Clemente
Tras una relación de más de diez años, el actor y su pareja Blanca Clemente llevan su matrimonio con la máxima discreción. Se conocieron cuando Álvaro hacía papeles secundarios. Tienen dos hijos en común, a los que llama cariñosamente ‘sus ratones’, y son mellizos, León y Julieta, de 11 años. "Procuro sacar todo el tiempo que puedo para estar con mis enanos. Quiero disfrutar de ellos todo lo que pueda", decía el intérprete en una entrevista con ‘ABC’. Los pequeños son grandes aficionados de la música y de los instrumentos, tal y como publica Morte en sus redes sociales.
Es el pilar fundamental de Álvaro; aunque situada en la sombra, Blanca le ha aportado la capacidad para mejorar en todos los ámbitos de su vida, como cuando el actor tuvo que plantarle cara a un cáncer con 30 años.
Un tumor cancerígeno en el muslo de su pierna izquierda le hizo llevarse un golpe de realidad: tuvo miedo, pero comenzó una lucha para curarse y lo consiguió: "Un proceso duro", que le hizo aprender a llevar todos los obstáculos de la vida con el buen humor por bandera.
Su mujer es estilista y, al igual que Morte, siente verdadera devoción por el teatro español, motivo por el que en 2012 crearon la compañía de teatro ‘300 pistolas’: "¡Blanca y yo estábamos viendo una obra de teatro clásico y nos estábamos quedando dormidos! ¿Por qué el teatro clásico ha de ser aburrido?", se preguntan Álvaro y Blanca en la página web de la empresa. "El objetivo era recuperar los clásicos de una forma innovadora pero honesta, auténtica aunque sin artificios y llegando al espectador de una forma clara y directa, fresca y entretenida... ¡Cercana!".
La pareja rescata los clásicos de teatro por lo que ha llevado a cabo la representación de obras clásicas como ‘El lazarillo de Tormes’, ‘Tres sombreros de copa’, ‘La casa de Bernarda Alba’ o ‘El perro del hortelano’.
