lunes. 15.08.2022

Cadena perpetua por asfixiar a su prima sentándose sobre su cabeza

La mujer de 147 kilos de peso, estuvo sentada seis minutos sobre la niña de nueve años

Para cerrar los ojos por momentos, echarse las manos a la cara y apretar los dientes. En el mundo suceden hechos que forman parte intrínseca de las estelas de la sinrazón. Veronica Posey ha sido condenada a cadena perpetua en Estados Unidos por asfixiar a Dericka Lindsay, su prima pequeña. Por asfixiarla sin más ni más. La menor murió ahogada después de que la autora del crimen se sentara encima de ella durante seis minutos. Seis agónicos minutos.

Ahora ha salido la sentencia. El suceso tuvo lugar en octubre de 2017. Los ancianos padres adoptivos de Dericka, Grace y James Smith, le propinaron algunos golpes para castigarla por ser desordenada y por pelear con su hermana de ocho años. Después llamaron a Veronica Posey para que los ayudara en el castigo. Nefasta elección. Error mayúsculo.

La narración de los hechos ponen los vellos de punta. La mujer condenada a prisión perpetua tomó una regla y empezó a azotar a la niña de 9 años. Con una vil libertad del todo execrable. Vil de vileza con todas sus letras. Con un ensañamiento cobarde que distorsiona todas las reglas tacitas dela buena conducta y del mero civismo.

Posteriormente todos ellos obligaron a la niña a arrodillarse frente a un sillón e inclinó su cuerpo hacia adelante para que su cabeza quedase boca abajo sobre el cojín. Fue entonces cuando Veronica Posey, de más de 147 kilos de peso, se sentó sobre la niña y, seis minutos después, ella murió.

"Tenemos una niña de diez años que bien está fingiendo o no está respirando en este momento", explicó Posey al llamar al 911. "Ella tenía un cuchillo e iba a cortar a su tío y a su tía, hablándoles con una falta de respeto y vine aquí para corregirla y ella estaba luchando contra nosotros y la hice sentar en una silla y ella no quería moverse, así que cuando la solté y le dije que se levantara, ella no se levantó " declaró a la línea de emergencia.

Gracias a los juicios se sabe que antes de llamar al 911 la mujer intentó reanimarla colocando amoníaco cerca de su cara y luego le tiró agua. No obstante, la menor ya estaba muerta. Ya no había vuelta atrás. La atrocidad estaba cometida. Sin remedio. Sin posibilidad de reanimación. Sin posibilidad de enmienda. Muerte cruel, muerte injusta, muerte abre interrogantes sin respuestas. Sin ninguna respuesta justificable.

Más datos… El médico que practicó la autopsia declaró que estaba horrorizado por la magnitud de las heridas de la menor. De otro lado, el abogado de Veronica Posey, Michael Griffith, intentó defender a su cliente argumentando que ella solo trató de ayudar a los Smith sin intención alguna de lastimar a Dericka. ¡Menos mal!

James Smith, padre adoptivo de Dericka, fue condenado a 10 años de prisión. Las enfermedades mentales y físicas de Grace Smith, madre de la niña, impiden que sea juzgada, pero si se recupera enfrentará los cargos criminales por negligencia y maltrato infantil, según establece la justicia de estadounidense. Un horror, un auténtico horror.

Cadena perpetua por asfixiar a su prima sentándose sobre su cabeza