Carlos Herrera ha despertado este 4 de diciembre a los oyentes de Herrera en COPE con una advertencia directa: Pedro Sánchez es capaz de cualquier cosa para seguir en la Moncloa. Lo afirma después de escuchar la entrevista que el presidente concedió a dos emisoras catalanas, un gesto que Herrera interpreta como “una performance de servilismo” dirigida exclusivamente a Junts para recomponer una alianza que está en el aire. El propio Sánchez reconoce que ha incumplido compromisos con Puigdemont y que ahora “está dispuesto a cumplirlos”, una frase que para Herrera resume la desesperación política del Gobierno.
El locutor recuerda que Sánchez necesita los siete votos de Junts como quien necesita el oxígeno, especialmente ante la presión creciente de las investigaciones judiciales y los frentes internos que golpean al PSOE. Pero mientras el presidente envía señales de acercamiento, Míriam Nogueras, portavoz de Junts, mantiene un mensaje firme: “Nuestra posición no cambia”. El órdago se sostiene además sobre el mandato interno del partido, cuyas bases avalaron por un 87% romper relaciones con el PSOE.
Herrera plantea que Sánchez actúa “rendido y arrastrado”, aceptando públicamente que ha fallado a Junts e insinuando que aprobará todas aquellas medidas que los independentistas lleven al Consejo de Ministros: publicación de balanzas fiscales, flexibilidad del gasto municipal, más autogobierno, el famoso “cupo catalán” y hasta la gestión pública del empleo desde la Generalitat. Todo lo que sirva —insiste Herrera— para prolongar una legislatura “agonizante”.
Pedro Sánchez abre la puerta a Junts mientras CiU renacida le acecha y Nogueras se mantiene firme
Para Herrera es evidente que el presidente busca recomponer la relación con Puigdemont en un momento extremadamente delicado. Sin embargo, recuerda que Junts tiene nuevos condicionantes, y dos especialmente relevantes: la amenaza electoral de Silvia Orriols y su plataforma identitaria en Cataluña, y el mandato rotundo de la militancia que exige mantener la ruptura.
Herrera advierte de que Junts vive un equilibrio interno complicado: no ceder demasiado ante Sánchez para no perder terreno ante el nuevo movimiento independentista de Orriols, pero tampoco romper del todo la baraja para mantener su peso en el Congreso. De ahí que Nogueras mantenga la firmeza de las últimas semanas y deje claro que las declaraciones del presidente “no cambian nada”.
El comunicador anticipa que la rueda de prensa convocada por Junts será decisiva para medir el impacto de la entrevista de Sánchez y para saber si la estrategia de seducción del Gobierno tiene algún efecto o, por el contrario, evidencia aún más la debilidad política del presidente.
La figura de Ábalos, la teoría de los “pentiti” y el miedo en Moncloa a que empiece a cantar
El editorial de Herrera vuelve también sobre la figura de José Luis Ábalos, hoy en prisión preventiva y convertido en un enemigo inesperado para el presidente. En la entrevista con medios catalanes, Sánchez asegura que Ábalos era “un gran desconocido” para él en lo personal. Herrera ironiza: “A un desconocido lo conviertes en el hombre más poderoso del Gobierno”. Y lo llama milagro.
A partir de ahí introduce la posibilidad, planteada por un jurista, de que José Luis Ábalos adopte la figura del pentito, como en la mafia italiana: arrepentidos que reducen su condena colaborando con la justicia y proporcionando información que permita juzgar a otros. Herrera sostiene que, viendo el trato que está recibiendo su antiguo ministro, “no hay duda de que la tentación existe”.
El locutor insiste en que las revelaciones públicas de Ábalos no afectan al juicio por las mascarillas, pero sí pueden desencadenar un terremoto político. Su posición como “mano derecha” de Sánchez —aunque ahora el presidente reniegue de cualquier vínculo personal— lo convierte en un testigo privilegiado de los años más decisivos del sanchismo.
La UCO, los ascensos y la sospecha permanente: un tablero que se mueve
Herrera dedica un tramo de su monólogo a analizar la sacudida interna en la UCO (Unidad Central Operativa de la Guardia Civil), después del ascenso reglamentario a general del coronel Rafael Yuste. Este movimiento abre una vacante clave: el mando de la unidad que investiga las tramas que cercan a Moncloa.
El comunicador recuerda el precedente del general Pérez de los Cobos, que fue bloqueado por Marlaska pese a tener ascenso reconocido por sentencia judicial. De ahí su advertencia: el nombramiento del nuevo jefe de la UCO será vigilado con lupa para evitar cualquier maniobra política.
El ascenso de Yuste y el próximo de Balas tienen consecuencias en cascada para todo el escalafón, advierte Herrera, y es imprescindible que el relevo cuente con el aval judicial para garantizar la independencia de la investigación.
El caso Paco Salazar estalla: denuncias por acoso sexual, desaparición de expedientes y silencios en Moncloa
Uno de los pasajes más duros del editorial llega cuando Herrera aborda el caso de Paco Salazar, asesor de Moncloa que, según varias denunciantes, habría protagonizado comportamientos vejatorios: gestos obscenos, simulaciones sexuales, comentarios degradantes y solicitudes impropias a trabajadoras.
Herrera denuncia que dos denuncias por acoso desaparecieron “milagrosamente” del sistema informático del PSOE, solo para reaparecer cuando la prensa destapa el asunto. Añade que, mientras tanto, el partido intentó trasladar la idea de que Salazar trabajaba en el Ayuntamiento de Dos Hermanas, algo que no era cierto.
El locutor señala la contradicción: Pilar Alegría cenaba con Salazar hace apenas un mes sabiendo lo que se sabía, y ahora afirma que el caso es “vomitivo”. Para Herrera, este episodio abre un nuevo frente dentro de la Moncloa y anticipa que “va a traer más cola de lo que parece”.
Herrera sintetiza la situación: “Sánchez es capaz de cualquier cosa para seguir en la Moncloa”
El comunicador cierra su editorial recordando que la estrategia del presidente pasa por mantenerse en el poder a toda costa. Lo resume con una frase tan cruda como gráfica: “La mejor manera de defenderse de lo que sabe que le puede esperar es seguir en la Moncloa.”
Y concluye con un mensaje que marca el tono del día político: “Junts decide hoy si le sirve otro acto de servilismo. Sánchez decide si traga más. Y España, mientras tanto, observa cómo el poder se retuerce para sobrevivir.”
