Carlos Herrera abre su editorial de este miércoles 22 de octubre con un lapsus que ha hecho historia en la política española. La protagonista es Yolanda Díaz, que en lugar de decir “Gobierno de coalición”, pronunció “Gobierno de corrupción”. Un error verbal que para Herrera tiene más de revelación que de casualidad: “El subconsciente le ha traicionado. Por fin alguien del Gobierno lo dice tal y como es”.
Desde el micrófono de Herrera en COPE, el comunicador repasa una jornada cargada de escándalos, sumarios judiciales y síntomas de descomposición política. La corrupción socialista —dice— “ya no es una sospecha, sino una evidencia que avanza entre sobres, adjudicaciones amañadas y teléfonos borrados”. Además, Leire Díez, conocida como Lady Cloaca, vuelve a escena con grabaciones, sobornos y reuniones con fiscales que, en palabras de Herrera, “harían caer a cualquier gobierno europeo en cuestión de horas”.
Pero el locutor no se detiene ahí. En el mismo monólogo, carga contra el caos en la política de vivienda, los ataques internos en el Ejecutivo entre Sumar y el PSOE, y el doble rasero energético del Gobierno con la central de Almaraz. Todo ello, resume Herrera, confirma que “España tiene un Gobierno agotado, dividido y embarrado en sus propias cloacas”.
Yolanda Díaz y el lapsus que retrata a todo un Gobierno
Herrera reproduce el momento con tono entre la ironía y la perplejidad:
“Señora García, queda Gobierno de corrupción para rato. Sigan así y no gobernarán jamás.”
El periodista destaca que se trata de un acto fallido en toda regla, una confesión inconsciente de lo que él lleva meses denunciando. “Cuando el subconsciente habla, dice más verdades que cien discursos preparados”, ironiza. Según Herrera, el Gobierno de Pedro Sánchez ya no se define por su coalición, sino por su constante sucesión de casos: “Cuando no son señoritas en lencería, son sobres con billetes. Cuando no son sobres, son adjudicaciones amañadas o teléfonos borrados del fiscal general del Estado”.
El locutor también enumera lo que considera una lista interminable de escándalos que han erosionado la credibilidad del Ejecutivo: el hermano de Sánchez y sus presuntas irregularidades fiscales, la asistente privada de Begoña Gómez pagada con fondos públicos, y las maniobras judiciales que buscan “proteger al entorno familiar del presidente”. “Todo esto no es casualidad, es un patrón”, afirma Herrera, subrayando que el lapsus de Yolanda Díaz ha puesto “voz a lo que millones de españoles ya piensan cada mañana”.
Leire Díez, Mr. Dolset y el plan de “limpieza” para proteger a Sánchez
La segunda protagonista del día, según Herrera, es Leire Díez, conocida como Lady Cloaca. La periodista y el empresario Javier Pérez Dolset se habrían reunido con el fiscal Miguel Serrano Estampa, según la investigación judicial, en nombre del PSOE y presumiendo de actuar bajo órdenes directas del propio presidente del Gobierno. “Afirmaban —relata Herrera— que Pedro Sánchez había dado la orden de limpiar sin límite en la Fiscalía Anticorrupción y en la UCO después de la imputación de su mujer”.
El comunicador detalla que la dirección de esta presunta operación estaba a cargo de Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE, y que Leire Díez y Dolset habrían intentado sobornar a fiscales y manipular causas judiciales. “Les prometieron destinos, ascensos y favores a cambio de obediencia. A uno le ofrecieron volver a Anticorrupción y a otro un destino en el extranjero”, describe Herrera.
Pruebas, grabaciones y un silencio que indigna
El caso, explica el periodista, cuenta con grabaciones, fotografías y testimonios documentados, incluidos los de los fiscales que denunciaron la trama a sus superiores. Sin embargo, “nadie hizo nada. La Fiscalía de Madrid archivó las denuncias y ni siquiera se investigó el porqué”. El propio fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, figura entre los objetivos de Lady Cloaca. “En cualquier país serio —añade Herrera— este gobierno ya habría caído. Pero aquí se protege y se tapa, como si no pasara nada”.
Ferraz, Ábalos, Koldo y Aldama: sobres, dinero B y silencio institucional
Herrera dedica otra parte de su análisis a la corrupción estructural del PSOE, centrada en los sobres con dinero en efectivo que salían de Ferraz. “Celia Rodríguez pedía a Koldo que pasara por la sede porque no quería tener tanto dinero en el cajón”, repite el comunicador, citando el contenido de los informes de la UCO. “No hablamos de dietas ni de gastos de representación, sino de sobres con billetes que circulaban semanalmente entre despachos del partido”, añade.
El periodista recuerda además que Víctor de Aldama, empresario vinculado a la trama Koldo, ha reconocido ante el juez haber entregado hasta cuatro millones de euros a Ábalos y Koldo, parte de los cuales “iban destinados al PSOE”. Según Herrera, el documento que Aldama presentó ante el Supremo acredita incluso que una vivienda de Ábalos en Valencia se pagó en parte con dinero B. “La pregunta es la misma de siempre: ¿de dónde salía ese efectivo y quién autorizaba su reparto?”, insiste.
La sombra de la financiación ilegal
Herrera advierte de que los indicios sobre una posible financiación ilegal del PSOE son cada vez más sólidos. “El patrón se repite: sobres, billetes, Ferraz y silencio administrativo”. Además, recuerda que la Fiscalía ha frenado denuncias por mentir en comisiones de investigación, algo que el Código Penal sí tipifica como delito. “En España ya ni las leyes dicen lo que dicen; las cambian para que no molesten”, ironiza.
Sumar se rompe desde dentro: crisis en vivienda y ataques entre socios
El periodista cambia de registro para analizar el nuevo enfrentamiento entre Sumar y el PSOE, esta vez a cuenta de la crisis de la vivienda. “Sumar ha pedido la dimisión de la ministra de Vivienda desde dentro del propio Gobierno. Es ridículo. Si crees que la política de vivienda es un fracaso, vete. Pero claro, no sueltan el coche oficial”, comenta.
Herrera denuncia que el Gobierno lleva más de siete años sin construir una sola vivienda prometida, mientras el mercado se hunde y la juventud envejece compartiendo pisos. “Ahora ya no se venden pisos, se venden habitaciones. Eso es lo que ha conseguido el sanchismo”, lamenta. Para el locutor, el Ejecutivo ha fracasado en su política social más básica y “solo ofrece anuncios vacíos y pancartas con cifras inventadas”.
Almaraz, el apagón selectivo y el doble rasero energético
La última parte del monólogo la dedica Herrera a la situación de la central nuclear de Almaraz, cuya concesión podría prorrogarse tres años más. “El Gobierno tendrá que decidir si mantiene su cierre total o si acepta la petición de las eléctricas para prolongar su vida útil”, explica. Sin embargo, el comunicador denuncia el “doble rasero” del Ejecutivo: “Cierran Almaraz en Extremadura pero ni se atreven a tocar Ascó o Vandellós en Cataluña porque ahí manda Salvador Illa”.
Herrera sostiene que la política energética del Gobierno castiga a las regiones más humildes y “consiente privilegios a los socios independentistas”. “Cuando el recibo de la luz suba un 30%, ya veremos quién organiza la manifestación por la pobreza energética”, ironiza. El comunicador concluye que la decisión de cerrar o prorrogar Almaraz revelará la hipocresía del discurso ecológico del Ejecutivo, más pendiente de “contentar a sus socios que de garantizar el suministro”.
“Gobierno de corrupción”: la frase que queda para la historia
En su cierre, Herrera vuelve a la frase que ha dado nombre a su editorial: “Queda Gobierno de corrupción para rato”. Para el comunicador, el lapsus de Yolanda Díaz no fue un error lingüístico, sino una confesión colectiva. “En este Gobierno hay de todo: señoritas, sobres, teléfonos borrados, mentiras judiciales, pisos pagados en B, y fiscales comprados. Lo único que no hay es vergüenza”.
El periodista sevillano cierra su monólogo con ironía amarga: “Yolanda lo dijo sin querer, pero fue la única verdad que salió de su boca. Sí, queda Gobierno de corrupción para rato. Y lo peor es que lo saben todos”.
