Carlos Herrera, director de Herrera en COPE, centra su editorial de este martes en la estrategia comunicativa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El periodista asegura que Moncloa ha convertido la causa palestina en un instrumento propagandístico que sirve para desviar la atención de los problemas internos que acechan al Ejecutivo.
En palabras de Herrera, se trata de una maniobra con varios fines: ocultar los escándalos de corrupción que cercan al PSOE, presentarse como alternativa a la extrema izquierda en el terreno internacional y, sobre todo, fomentar la división entre los españoles. "Cuanta más polarización exista, más se beneficia Vox frente al Partido Popular", subraya el comunicador.
El análisis de Herrera llega tras el boicot que obligó a suspender la última etapa de la Vuelta Ciclista a España. El director de COPE considera que las protestas violentas alentadas desde el propio Gobierno dejan una mancha internacional en la imagen del país y, sin embargo, son presentadas por los ministros como un "orgullo nacional".
El silencio ante la corrupción en Navarra
Herrera recuerda que mientras Televisión Española dedicaba horas a la cobertura de Gaza, se ocultaban noticias de gran relevancia como el informe de la Oficina Antifraude de Navarra. El documento concluye que el Ejecutivo de María Chivite adjudicó de manera irregular el túnel de Belate, una obra de 76 millones de euros, a una empresa vinculada a Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE.
El periodista advierte de que la estrategia es clara: hablar solo de aquello que conviene a Moncloa y silenciar lo que pueda dañar la imagen de los socialistas. "Propaganda para tapar casos de corrupción", recalca Herrera, que insiste en que los vínculos entre Cerdán, Ábalos y Koldo terminarán en los tribunales.
Violencia en la Vuelta Ciclista a España
El comunicador critica que el Gobierno presentara como "ejemplo democrático" las imágenes de radicales lanzando vallas contra la policía y poniendo en riesgo a familias enteras. A su juicio, se trata de una tergiversación de la realidad, ya que fueron "los de Otegi, los de Podemos, los piqueteros de siempre" quienes impidieron la celebración del evento deportivo.
Incluso la primera ministra danesa, socialdemócrata, recordó que "el parlamento de la calle no tiene nada que ver con la democracia". Unas palabras que, según Herrera, deberían hacer reflexionar al Ejecutivo español sobre la gravedad de alentar estas protestas en competiciones internacionales.
Una estrategia de propaganda de Pedro Sánchez que se repetirá
Para Carlos Herrera, Sánchez pretende consolidar esta propaganda como parte de su discurso político. La causa palestina, señala, le permite presentarse como un líder progresista en el extranjero, mientras en España tapa las investigaciones que afectan a su hermano, a su mujer y a dirigentes del PSOE.
"La realidad es como un corcho que siempre vuelve a flotar", sentencia el periodista. Podrán distraer a la opinión pública con Gaza, Eurovisión o la Euroliga de baloncesto, pero los contratos de empresas vinculadas al PSOE y los casos de corrupción terminarán saliendo a la luz.
