Carlos Herrera arranca su monólogo de las 8 con una advertencia clara: “Apunten esta fecha, 27 de noviembre”. El comunicador describe el día como un punto de inflexión, un momento en el que —dice— “pueden pasar muchas cosas” en la política española. Y no es para menos: hoy confluyen la revisión judicial del futuro de José Luis Ábalos y Koldo García, la votación de la senda de déficit en el Congreso y la posibilidad, según Herrera, de que Koldo “le dé al play” de un dispositivo que contendría grabaciones comprometedoras para Pedro Sánchez.
A diferencia de jornadas de ruido y poco fondo, Herrera sostiene que hoy sí puede haber un movimiento decisivo: “un doble espectáculo de descomposición irreversible” tanto en los tribunales como en el Parlamento. El locutor asegura que el Gobierno está en su “día del canguelo”, ante la expectativa de que los dos hombres que más secretos conocen del sanchismo —Ábalos y Koldo— terminen en prisión preventiva por riesgo de fuga.
Pero la clave política del día, según Herrera, está en otro punto: la existencia de un dispositivo con grabaciones que Koldo tendría en su poder, y que incluiría pruebas vinculadas a la reunión secreta entre Pedro Sánchez y Arnaldo Otegi en un caserío de Bilbao durante la negociación de la moción de censura de 2018. Una pieza que, para Herrera, podría ser devastadora para el Gobierno.
La “bala de plata”: el dispositivo con grabaciones que podría implicar a Pedro Sánchez
Herrera vuelve sobre la información adelantada días atrás: el “pen drive definitivo”, el dispositivo que habría llegado al diario El Español y que contendría grabaciones, trayectos, conversaciones y datos sobre una reunión secreta mantenida por Sánchez y Santos Cerdán con Arnaldo Otegi y Antxon Alonso en un caserío vasco.
El comunicador subraya que, según las filtraciones, Koldo no solo guardaba registros del viaje, sino que habría grabado conversaciones y elementos que podrían comprometer al presidente del Gobierno en un pacto político que —si se demostrara— explicaría, punto por punto, la evolución institucional posterior: la moción de censura, el apoyo del PNV, la llegada de Bildu a la alcaldía de Pamplona, las concesiones penitenciarias a presos de ETA y el control del sistema penitenciario vasco.
Herrera se pregunta en voz alta:
“¿Qué más hay en ese dispositivo? ¿Qué otra conversación puede ser preocupante para el número uno?”
Lo que, según Herrera, podría contener el dispositivo de Koldo
- Grabaciones del trayecto de Sánchez y Cerdán recogidos en un vehículo rumbo al caserío.
- Conversaciones entre altos cargos implicados en la negociación política.
- Pruebas del encuentro entre Sánchez y Otegi durante la moción de censura de 2018.
- Mensajes que acreditarían presiones, pactos o cesiones entre Moncloa, Bildu y el entorno abertzale.
- Posible documentación sobre financiación, favores o compromisos posteriores.
La idea es clara: Koldo guarda algo capaz de cambiar el tablero. Y Herrera remata: “Si hoy meten en prisión a Koldo y Ábalos, alguien tendrá que convencerle de que no se puede estar toda la vida diciendo ‘tengo’ y no enseñando nada”.
Un jueves decisivo: prisión para Ábalos y Koldo, riesgo de fuga y revelación de secretos
Herrera señala que el Tribunal Supremo celebra este jueves la vistilla en la que se revisan las medidas cautelares para José Luis Ábalos y Koldo García. Hasta ahora estaban obligados a comparecer cada 15 días, entregar el pasaporte y no salir del país. Pero la Fiscalía ha pedido endurecer estas condiciones debido al riesgo de fuga tras conocerse las penas solicitadas, mucho más severas de lo previsto inicialmente.
El comunicador afirma que “es posible, incluso probable” que se decrete prisión preventiva, ya sea incondicional o eludible bajo fianza. En el caso de Ábalos —dice Herrera— “da igual, porque ha declarado que no tiene dinero para pagarla”.
La presión es máxima en el entorno socialista porque, además, Ábalos ha comenzado a disparar mensajes, tanto contra el Gobierno como contra Yolanda Díaz, a quien acusa de permitir irregularidades en el piso de uso exclusivo para ministros. En paralelo, ha reconocido que Sánchez y Otegi sí se reunieron en un caserío, confirmando lo adelantado por El Español y Herrera días atrás.
Las claves que aprietan el cerco este jueves
- Ábalos y Koldo se enfrentan a prisión preventiva por riesgo de fuga.
- Víctor de Aldama comparece ante la Audiencia tras recuperar su disco duro con 800.000 mensajes.
- Nuevas filtraciones sobre la financiación de primarias del PSOE:
- 100.000 euros aportados por el suegro de Sánchez, según Coldo.
- “Pitufeo” con inmigrantes en la campaña interna.
- El juez investiga sobres y pagos en efectivo en Ferraz.
- Cerdán y Antonio Hernando citados como testigos por el caso Leire Díaz.
El deterioro parlamentario y el “miedo a lo que pueda salir”
Mientras tanto, el Congreso vota este jueves la senda de déficit, con Junts anunciando que no la apoyará. Herrera resume la situación como “un deterioro galopante” mientras el sanchismo sufre ataques desde dentro y desde fuera, con filtraciones, declaraciones y movimientos que muestran un gobierno “abrasado por los casos”.
Incluso periodistas habitualmente afines al Ejecutivo —como Elisa Beni, del diario de Ignacio Escolar— están rompiendo filas ante la campaña de descrédito al Supremo. Por criticar la manipulación informativa, denuncia Herrera, “la han mandado a la calle”.
Herrera sentencia que el día de hoy puede marcar un antes y un después:
“Para hacer daño a Sánchez no hace falta que Ábalos revele delitos: basta con que cuente cómo funcionan las cosas”.
Y en ese caldo de cultivo llega la “bala de plata” de Koldo, el dispositivo que —si existe— puede desencadenar el capítulo más delicado para el PSOE en años.
