Carlos Herrera ha centrado su editorial de las 8.00 de este jueves 6 de noviembre de 2025 en el caso Leire Díaz, al que califica como una de las tramas más graves que afectan al actual Gobierno. La periodista y presunta “fontanera de Moncloa” está siendo investigada junto a Javier Pérez Dolset, Patricia López y el abogado Jacobo Teijelo por una supuesta operación orquestada para desacreditar jueces, fiscales y agentes de la UCO.
Según Herrera, los testimonios de los fiscales Ignacio Estampa y José Grinda confirman que Leire Díaz actuaba bajo la dirección de Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE y hombre de máxima confianza de Pedro Sánchez, “con el respaldo del presidente del Gobierno”, ha recalcado el periodista. Ambos fiscales sostienen que la enviada de Moncloa les aseguró que su objetivo era “limpiar todo lo relativo a las saunas del suegro de Sánchez y la imputación de su mujer”.
Un intento de manipular la justicia “de máxima gravedad”
Durante su intervención, Herrera ha subrayado la gravedad institucional de la trama. Citando al fiscal Estampa, recordó que el magistrado calificó los hechos como “una operación de Estado de máxima gravedad”, ya que “desde el poder ejecutivo se intentó destruir al poder judicial”.
“Esto no lo dice un tertuliano ni un agitador político —enfatizó Herrera—, lo dice un fiscal de carrera cuya trayectoria profesional fue truncada por Dolores Delgado y Álvaro García Ortiz cuando se negó a ceder a las presiones”.
El locutor recordó que Estampa llegó incluso a grabar la reunión con la periodista y su entorno, dejando constancia de las maniobras y de los ofrecimientos que, según la investigación, habrían incluido un intento de soborno. “Todo para limpiar los rastros de los escándalos que salpican a la familia del presidente y a su entorno más directo”, añadió.
Leire Díaz, Dolset y el engranaje de una operación política
El periodista de COPE relató que Leire Díaz, junto con Javier Pérez Dolset y otros colaboradores, buscaba organizar una campaña mediática y judicial para “acabar con la credibilidad de fiscales, jueces y mandos policiales que investigaban casos incómodos para Moncloa”.
Aseguró que la operación fue diseñada desde el entorno de Santos Cerdán, al que calificó como “el auténtico comisario político del sanchismo”. Según Herrera, los implicados presumían de contar con apoyo directo del presidente del Gobierno y con el visto bueno para actuar contra “quienes entorpecieran las investigaciones que afectaban a Begoña Gómez”.
“Si todo esto se confirma —advirtió Herrera— estaríamos ante un intento deliberado del Gobierno de utilizar a periodistas y abogados para manipular la justicia y limpiar el nombre del presidente y de su familia”.
“La fontanera del sanchismo” y su defensa
Durante el editorial, Herrera ironizó sobre la actitud de Leire Díaz, que en sus declaraciones públicas niega haber sido la ‘fontanera’ de Pedro Sánchez, insistiendo en su condición de periodista y desvinculándose de cualquier instrucción política.
“Dice que no era fontanera, que era periodista. Pero los testimonios, las grabaciones y las coincidencias con los movimientos de Moncloa dicen otra cosa”, señaló el locutor, destacando que “miente con el mismo desparpajo que Sánchez”.
También recordó que los fiscales Grinda y Estampa denunciaron que las maniobras de Díaz y su grupo se realizaron justo después de que el Gobierno conociera la imputación de Begoña Gómez, lo que refuerza la tesis de que la operación tenía un carácter político.
Herrera denuncia “una nueva degradación institucional”
En su reflexión final, Carlos Herrera lamentó que “el caso Leire Díaz evidencia el deterioro ético e institucional del sanchismo”, al situar al Ejecutivo “en el epicentro de una red destinada a presionar y desacreditar al poder judicial”.
“Ya no se trata solo de las mascarillas, de los sobres o de los microcréditos milagrosos —concluyó—. Ahora hablamos de una trama que, de confirmarse, habría intentado controlar a fiscales y jueces para proteger al presidente del Gobierno. Y eso, en democracia, es la frontera entre el poder y la corrupción de Estado”.
Herrera advirtió que este caso “no ha hecho más que empezar” y que la investigación podría derivar en una causa penal de mayor alcance, al implicar a personas cercanas al núcleo duro del PSOE.
“Esto no es ruido, ni una casualidad. Es la historia de un Gobierno que ha confundido la Moncloa con una trinchera y la justicia con un obstáculo”, sentencia.
