Carlos Herrera ha dedicado su monólogo de este viernes 5 de diciembre a un asunto que, según él, está haciendo “temblar los cimientos” del Partido Socialista: el caso de Paco Salazar, asesor de Moncloa acusado de acoso sexual por al menos cuatro trabajadoras, cuyas denuncias —según afirma— el PSOE habría mantenido ocultas durante nueve meses. El comunicador apunta directamente a la cadena de mando socialista, con nombres y cargos, acusando al partido de “pasividad escandalosa” en la gestión de unas denuncias que, de ser ciertas, comprometen gravemente el discurso feminista del Gobierno.
Herrera sostiene que el “machismo del PSOE” ha generado un terremoto interno que ha desembocado en una reunión telemática “de cuchillos largos”, en la que varias federaciones exigieron que el caso fuese trasladado a la Fiscalía. Tras esa presión interna, Adriana Lastra, en nombre de la Federación Asturiana, marcó una línea clara: todas las denuncias deben remitirse de manera inmediata al Ministerio Público. Pero, para el comunicador, el problema no es la reacción tardía, sino la ocultación inicial: “No contéis cuentos. Durante meses habéis guardado las denuncias en un cajón”.
En paralelo al caso Salazar, Herrera comentaba la otra noticia del día: RTVE renuncia por primera vez en la historia a participar y emitir Eurovisión 2026 por la presencia de Israel en el certamen. La decisión, tomada tras votación interna, supone un gesto inédito que Herrera considera “puramente ideológico” y que deja a España fuera de un evento que sigue arrastrando audiencias millonarias. Para el comunicador, la drástica decisión de Sánchez convierte al presidente en “el presidente de las primeras veces”, y no precisamente para bien.
Montero, Torró y Bernabé: la cadena de mando señalada por Herrera
El caso Salazar estalla definitivamente cuando varias federaciones socialistas fuerzan a la dirección del partido a convocar una reunión de urgencia. Según la información que maneja Herrera, las responsables directas de tramitar las denuncias internas por acoso —y de no hacerlo— serían María Jesús Montero, Rebeca Torró y Pilar Bernabé, respectivamente vicesecretaria de organización del PSOE, secretaria de organización y secretaria de igualdad.
El comunicador sostiene que estas tres dirigentes “no solo no actuaron, sino que permitieron que las denuncias permanecieran en un cajón”, a la vez que Salazar era recuperado como asesor pese a los testimonios que lo señalaban. Y añade un elemento especialmente polémico: Pilar Alegría, ministra de Educación, habría comido con Salazar hace apenas un mes “a plena sonrisa”, aun cuando ya se conocían internamente los testimonios de acoso.
Herrera acusa al partido de querer “tapar” el caso hasta que la presión mediática lo hizo imposible. Por eso su frase dirigida a Montero se ha viralizado: “No cuentes cuentos, Montero. Habéis tapado las denuncias nueve meses y habéis rehabilitado a Salazar.”
Para el comunicador, esta actuación revela la contradicción entre el discurso feminista del PSOE y su práctica interna, una contradicción que se acrecienta tras conocerse que el caso de Antonio Navarro, líder socialista en Torremolinos, ha llegado a Fiscalía también por denuncias de contenido sexual contra una militante.
Ábalos vuelve a aparecer: “Pedro también dice cosas machistas”
En medio del caos interno, surge un nuevo elemento: José Luis Ábalos. En una entrevista publicada en OK Diario, el exministro apunta directamente al presidente: “Nadie está excluido de haber dicho comentarios machistas. Ni el presidente.”
Una frase que Herrera rescata con ironía, recordando que Sánchez ha pasado esta semana negando cualquier relación cercana con quien fue su hombre de máxima confianza.
Herrera juega con la posibilidad de que las famosas “grabaciones de Koldo” puedan contener algún comentario comprometedor del presidente. Su frase es directa: “A ver, Koldo, repasa los archivos. Tú que lo grababas todo”.
La primera vez que España se cae de Eurovisión
El otro gran bloque del editorial se centra en la salida de RTVE de Eurovisión 2026, un hecho insólito. Herrera explica que la cadena pública llevó a votación interna la expulsión de Israel del certamen.
La inmensa mayoría votó en contra de excluir al país, por lo que RTVE decidió retirarse del concurso y ni siquiera retransmitirlo.
Para Herrera, esta decisión es “la censura al entretenimiento”, un gesto político sin impacto diplomático real pero con un evidente coste cultural y mediático: “No es España la que renuncia, es RTVE. Pero es con Sánchez con quien ocurre algo así por primera vez.”
El comunicador se pregunta si esta lógica se aplicará también a otros eventos internacionales en los que participa Israel, como los Juegos Olímpicos o los mundiales de distintas disciplinas.
Un PSOE desbordado por sus propios escándalos
Herrera concluye que el PSOE está “acorralado por sus propios casos”, y que el asunto Salazar es “la evidencia de que el partido ha perdido el control de sus protocolos internos”. A ello se suma, dice, una dirección desbordada, una Moncloa que “reacciona solo cuando lo publican los medios”, y un presidente que “hace equilibrios entre negar, relativizar y sacrificar a quien toque para sobrevivir”.
Y remata con una frase afilada: “Torcéis el gesto ahora, pero sabéis que habéis ocultado el caso.”
