Carlos Herrera ha dedicado el monólogo de las 8 de Herrera en COPE a analizar la ausencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el funeral por las 45 víctimas del accidente ferroviario de Adamuz, celebrado en Huelva.
Herrera ha subrayado que el acto religioso se ha desarrollado con dignidad, contención y respeto, sin abucheos ni protestas, y ha lamentado que el jefe del Ejecutivo decidiera no acudir pese a no tener compromisos oficiales que se lo impidieran.
En su intervención, el periodista contrapone la actitud de Pedro Sánchez con la presencia de los Reyes de España, del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quienes sí acompañaron a las familias en uno de los momentos más duros tras la tragedia.
“Un compendio de dignidad frente a la espantada del presidente”
Carlos Herrera ha comenzado destacando el comportamiento de la sociedad onubense y de las familias durante el funeral, al que ha calificado como un “compendio de dignidad, señorío y coherencia”, alejado de la confrontación política.
El comunicador ha señalado que el Gobierno evitó cualquier escenario incómodo y que el formato del acto no respondió a los planteamientos iniciales de La Moncloa, lo que, a su juicio, explica en parte la ausencia del presidente.
En este contexto, Herrera ha sido especialmente contundente al referirse a Pedro Sánchez, afirmando que “pegó la espantada como buen cobarde, como buen miserable indecente”, al no estar presente junto a las víctimas.
La ausencia de Sánchez en un funeral por 45 víctimas
Durante el monólogo, Carlos Herrera ha recordado que Pedro Sánchez solo se ha referido públicamente en tres ocasiones al accidente ferroviario de Adamuz, una cifra que considera insuficiente ante la magnitud de la tragedia.
Ha detallado que el presidente habló brevemente en el lugar del siniestro, respondió a una pregunta en Bruselas tras un Consejo Europeo y volvió a mencionar el asunto en un mitin en Aragón, donde defendió la actuación de su Gobierno.
Para el periodista, la ausencia en el funeral supone un desaire institucional sin precedentes, preguntándose si existe algún caso similar en España u otro país en el que un jefe del Ejecutivo haya despreciado de forma tan evidente el dolor de las víctimas.
El contraste con la presencia institucional y el papel de la Corona
Herrera ha destacado especialmente la actuación de los Reyes, que permanecieron cerca de una hora con las familias, escuchando sus testimonios y acompañándolas en su duelo de manera individualizada.
También ha puesto en valor la presencia del presidente de la Junta de Andalucía, del líder del PP y de varios ministros, aunque ha subrayado que estos últimos accedieron al templo por una entrada lateral, evitando la puerta principal.
A su juicio, este comportamiento refleja el miedo del Gobierno al contacto directo con las víctimas, lo que interpreta como una admisión implícita de responsabilidad política por el deterioro de la red ferroviaria.
Críticas a Óscar Puente y a la gestión del Ministerio de Transportes
El monólogo ha incluido duras críticas al ministro de Transportes, Óscar Puente, que tampoco asistió al funeral al encontrarse compareciendo en el Senado.
Herrera ha reprochado que, en una jornada marcada por el recuerdo a las víctimas, el ministro optara por presumir de gestión, asegurando que “lo ha hecho muy bien”, pese a los 45 fallecidos y a las dudas sobre el mantenimiento de la infraestructura ferroviaria.
El periodista ha señalado que la comparecencia de Puente no aportó datos nuevos, ni explicaciones satisfactorias, ni gestos de humildad, y ha recordado informaciones sobre recortes en mantenimiento de las vías durante los últimos años.
Una crítica global a la gestión política de las tragedias
En la parte final de su intervención, Carlos Herrera ha acusado a la izquierda de utilizar las catástrofes como armas políticas, citando precedentes como el 11-M, el Prestige, la DANA o los incendios forestales.
Según el comunicador, ante la tragedia de Adamuz el Gobierno se encuentra ahora con que muchos ciudadanos aplican al Ejecutivo la misma vara de medir que este ha utilizado en el pasado contra otros responsables políticos.
El análisis concluye con una idea central: la ausencia de Pedro Sánchez en el funeral de Huelva no es solo un gesto político, sino una falta de respeto institucional hacia las víctimas de uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años.
