Un día cualquiera en la oficina, o eso debía pensar Joaquín, un jerezano que, como tantos otros, decidió solicitar ayuda a la famosa inteligencia artificial ChatGPT para resolver una tarea de programación. Lo que no imaginaba es que el final de la interacción estaría más cerca de un cuplé del Gran Teatro Falla que de una consulta técnica al uso.
Todo comenzó cuando Joaquín, satisfecho con la solución que la IA le había proporcionado, no pudo evitar expresar su gratitud en el más puro argot gaditano: "te como los huevos". Sin embargo, ChatGPT, una creación tecnológica nacida en Delaware, Estados Unidos, interpretó la frase como un posible descontento.
Rápidamente, la máquina preguntó al usuario si había algo incorrecto en su respuesta. Pero Joaquín, con la gracia que caracteriza a los gaditanos, respondió: “No, al contrario, es que soy de Cádiz, y esa expresión significa que lo has hecho muy bien”.
La respuesta de ChatGPT, viral en Whasapp
Lejos de quedarse atrás, la inteligencia artificial, que demuestra un aprendizaje social sorprendente, respondió con lo que solo puede describirse como un derroche de arte: “¡Ah, ya entiendo! Muchas gracias, me alegra mucho que te haya gustado la respuesta. Un saludo desde aquí y si tienes más dudas o algo más en lo que pueda ayudarte, ¡aquí estaré! ¡Te como los huevos también!”.
El pantallazo de esta peculiar conversación no tardó en viralizarse, recorriendo grupos de WhatsApp con la misma velocidad que una tanda de pasodobles en Carnaval. La mezcla de sorpresa y humor que ha generado el desparpajo de ChatGPT deja claro algo: la inteligencia artificial no solo aprende, sino que parece captar, a su manera, el espíritu social y cultural de quien la utiliza.
El episodio, entre el asombro y las risas, evidencia hasta dónde puede llegar la tecnología para adaptarse al lenguaje cotidiano. Y, en este caso, podemos decir que ChatGPT, al menos por un instante, fue más andaluz que Blas Infante.
