Un cliente del bar Café Canela, ubicado en la céntrica Plaza Plateros de Jerez de la Frontera, ha mostrado su indignación por el precio que ha tenido que abonar este pasado sábado 19 de julio por tomarse dos cervezas. Su publicación en Facebook se ha viralizado con casi 4.000 comentarios, pero los mensajes se salieron de control, y no precisamente a su favor.
Jesús C.B. es el usuario que ha lamentado tener que pagar 6,80 euros por dos cañas dobles, y se ha convertido en uno de los ciudadanos más virales en redes sociales esta semana. En su mensaje criticaba la inexistencia del término “caña doble” como justificación del precio: “Es una caña o una cerveza, que es un poco más grande que la caña”. Pero lo que parecía una simple queja ha acabado siendo una radiografía en vivo de las tensiones entre clientes, hosteleros y la economía de bolsillo.
Los que le dan la razón: “Sí, es caro”
Aunque fueron minoría, algunos usuarios defendieron al cliente. Antonia D. M. comentó: “En mi trabajo la doble vale 2,20. He estado en Cádiz, El Puerto y Chipiona y depende de la zona: 2,50/3€, pero no más”. Juán K. detalló: “Pido una caña en vaso ancho y me la cobran a 2,60 o 2,70 según el bar y la marca”.
Cabraloca P. fue más contundente: “Jesús está denunciando lo que él cree que es un abuso, y la gente empieza con que si en Madrid, que si en París... Él está en Jerez, y en su ciudad es un abuso. Fin”. Sergio M. L. añadió un tono más irónico: “Desde el que lo toma hasta el que compra el barril, todos han subido el precio. ¿Dónde está el truco? Es una tomadura de pelo”.
Mayoría en contra: “Esto es lo que vale hoy en día”
La mayoría, sin embargo, opinó que el cliente no tiene razón y que el precio pagado es habitual, sobre todo en una zona turística como Plaza Plateros. Juan Jesús C. sentenció: “Si le ha parecido caro, que no vuelva más”. Joaquín S. H. desglosó costes: “El litro de cerveza en barril, la luz, los sueldos, la Seguridad Social... no te han cobrado cara la caña doble”.
Algunos fueron más directos, como Mari Carmen G. A.: “Estamos en 2025… ¿cuánto querías pagar por dos cervezas en pleno centro de Jerez?” O Isabel S. G., que criticó la publicación como desproporcionada: “¿Vas a hacer lo mismo si compras una camiseta y te parece cara?”
Desde un enfoque más técnico, David J. C. argumentó: “Luego quieren camareros cobrando más del SMI y cervezas a 1,20. Que lo expliquen en matemáticas, porque en la vida real no cuadra”. Y Manuel P. L. lanzó una reflexión: “Te han puesto lo que pediste y te han cobrado lo que cuesta. Si no preguntaste el precio antes, eso es cosa tuya”.
El caso también ha servido para que muchos opinen sobre la situación general del sector hostelero. Encar I. escribió: “No sabe cuántas familias pueden vivir de ese negocio. El dueño seguro que se deja la piel cada día. La cerveza, la luz, los empleados... Todo sube”. Miguel Ángel G. V. recordó: “No estamos en la época en la que valían 60 pesetas”.
Algunos no dudaron en apuntar al Gobierno. Ale L. dijo: “¿Eso caro? Con los impuestos que ponen los socialistas y lo que tiene que pagar un empresario, está hasta regalado”. Arturo G. calculó al céntimo: “De esos 6,80 hay que pagar al camarero, a la proveedora de cerveza, el detergente para lavar los vasos… ¿y queréis que os cueste 1,50?”
Por último, Salvador O. C. lanzó una advertencia con aire profético: “Las gallinas de los huevos de oro para algunos establecimientos les costará el cierre. Se están pasando, y al final nos empujarán a tomarnos las cervezas en casa”.
Más allá del importe de 6,80 euros por dos cervezas, lo que ha hecho esta publicación es destapar un debate mucho más profundo: los márgenes de la hostelería, la percepción del cliente, el coste de vivir (y beber) en un centro histórico y el eterno tira y afloja entre lo que cuesta algo… y lo que la gente cree que debería costar. En este caso, la espuma ha subido hasta el borde. Y la caña, también.
