Durante este fuerte temporal de frío, nieve y lluvia, que esta azotando a toda España, son muchos los que se preguntan a qué temperatura se congela el combustible. Lo cierto es que los dueños de los coches que utilicen diésel deberán tener especial cuidado con este frío polar.
El combustible diésel puede congelarse si la temperatura desciende por debajo de los 10 grados bajo cero, como ocurre actualmente en algunas ciudades españolas. Cuando hace este frío las parafinas de este hidrocarburo líquido se pueden solidificar, formándose diminutos cristales que, aunque no implican grandes peligros, sí que bloquean el filtro del combustible y detienen el motor.
Sin embargo, los coches que utilicen gasolina como combustible será prácticamente imposible que llegue a congelarse. La gasolina, se trata de un combustible mucho más resistente al frío, ya que su punto de congelación está en los -107º grados bajo cero.
El diésel azul, se posiciona en un nivel intermedio de los dos combustibles, siendo más complicado que se congele en países como España que en países como Rusia, ya que tiende a congelarse a temperaturas cercanas a los treinta grados bajo cero.
Con las bajas temperaturas que están sufriendo en algunas ciudades de España, no es de extrañar que se de algún caso de congelación del combustible de diésel. Si sucede este problema tendrás que esperar a que las temperaturas suban, llevar el coche al taller en busca de solución o intentar que tu coche no pase la noche al aire libre. Asimismo, también puedes optar por añadir aditivos al combustible, disponibles en las gasolineras, que rebajan la temperatura de congelación.
Consumo de combustible con bajas temperaturas
Todos los automóviles están preparados para funcionar a diferentes niveles de temperatura, pero las temperaturas extremas, tanto calientes como frías, afectan negativamente el funcionamiento del vehículo y también al consumo del combustible. Para controlar esta situación y que no nos pille por sorpresa, hay una serie de consejos que podemos seguir para que el aumento de consumo de combustible no se produzca.
En algunas pruebas de conducción se ha demostrado que el consumo de combustible puede aumentar entre un 10 y un 15% si se conduce en temperaturas que se acercan a los 0º. El motivo de ello es porque el motor tarda más en calentarse y alcanzar la temperatura ideal. En los primeros minutos de funcionamiento inyecta más combustible en los cilindros para conseguir el mismo rendimiento que en condiciones normales, por lo que el consumo y las emisiones se multiplican, afectando a nuestro bolsillo y al medioambiente.
También hay que tener en cuenta que las bajas temperaturas hacen que el alternador trabaje más de lo normal para producir la energía eléctrica que su automóvil necesita, por lo que aumenta el consumo de combustible. Cuanto mejor sea la tecnología de la batería de su vehículo, menos se verá afectado el vehículo por el frío.
Las bajas temperaturas hacen que el aceite no alcance su temperatura idónea de funcionamiento. De esta forma, sus propiedades lubricantes disminuyen y aumenta la fricción de las partes mecánicas del motor. Una mayor resistencia al movimiento requiere más energía para hacerlo, por lo que también influye en el aumento de consumo de combustible. Por ello, se recomienda precalentarlo.
