Gracias a nuestra capacidad de raciocinio, los seres humanos podemos reinventarnos. Sabemos sobreponernos a las adversidades -por muy duras que estas sean- y saber sacar el mejor provecho y/o rendimiento de ellas. Hace cuestión de unas semanas, España se vio tremendamente dañada por los efectos de la Borrasca Filomena. A su paso por el país dejó estampas insólitas, registrando las mayores nevadas de los últimos años. Carreteras colapsadas, grandes acumulaciones de nieve en las calles y los edificios, personas vulnerables requiriendo de atención sanitaria... Todas ellas fueron algunas de las imágenes más repetidas por cualesquiera de las emisoras nacionales. Ahora, una vez recuperados de los daños, hemos conocido que precisamente parte de estos daños podrán ser utilizados como combustible.
Daños causados por Filomena en Torremolinos (Málaga)
¿Quién lo podría imaginar? Seguramente no es algo que podríamos plantearnos hace no mucho, pero ahora se nos abre una nueva ventana que explotar. Y es que algunos ayuntamientos ya han anunciado que las ramas y árboles que dañó Filomena servirán de combustible para instalaciones municipales como las piscinas cubiertas.
A su paso, numerosos árboles sucumbieron ante el peso de la nieve acumulada entre sus ramas, generando además un importante peligro para todas las personas que merodeaban su alrededor. Esto ha motivado a impulsar medidas regenerativas mediante las cuales se reutilizarán los restos de estas plantas como energía biomasa. En el caso de las piscinas cubiertas, cuentan con calderas específicas para este combustible. Asimismo, parte de este reciclado vegetal será también abono para zonas forestales o parques y jardines.
Los árboles más afectados
Los árboles más afectados por el paso de la Borrasca Filomena han sido los de hoja perenne como pinos, cipreses u olivares. Es decir, aquellos con mayor superficie para la acumulación de nieve y hielo y por tanto los que han soportado un mayor peso.
En provincias como Toledo el porcentaje de árboles afectados está en torno al 20 por ciento, aunque en parques forestales como La Bastida, este porcentaje asciende al 40 por ciento. La Vega, al Parque Escolar, el Paseo del Tránsito y el Parque Lineal, sin obviar la situación del arbolado del Cementerio Municipal, han sido algunos de los parques más afectados en la ciudad con ‘Filomena’, ha subrayado la concejala de Parques y Jardines, Marta Medina, que ha precisado que hasta el momento se ha actuado en tareas de poda y tala sobre 4.000 ejemplares. “La tala únicamente se hace con ejemplares cuya situación era peligrosa para la ciudadanía”, ha remarcado.
El uso de la madera como combustible
El uso de la madera como combustible a nivel mundial es de gran relevancia socioeconómica, ya que representa una fuente de energía para más de dos mil millones de personas, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Quemando madera, se producen muchos menos gases contaminantes que cuando se quema carbón o derivados del petróleo y el gas. Por lo tanto, aunque la combustión de la madera sí que emite CO2, si se compara con la combustión de los combustibles fósiles, su utilización en calefacciones y centrales energéticas podría reducir el impacto actual de los gases contaminantes y de efecto invernadero.
En el caso del África Subsahariana, según estudios consultados por elMIRA.es, más del 70 por ciento de la población depende de la madera como combustible para cocinar y para calentar sus hogares. Sin embargo, el uso de esta materia prima implica efectos medioambientales y en nuestra salud. De hecho, se considera que la explotación de madera en la mencionada región causa deforestación y su uso como fuente de energía es responsable de gran parte de las emisiones domésticas de gases de efecto invernadero de la región. Esto a su vez, provocado por el uso de hornos en mal estado y cocinas mal ventiladas, genera enfermedades respiratorias entre algunos de los residentes.
