El vídeo destaca la importancia de llevar colocada la mascarilla adecuadamente, sea una FFP2, una de tela o una quirúrgica, aunque tampoco hay que restar importancia al resto de normas básicas como el distanciamiento interpersonal, actividades al aire libre e higiene. La mascarilla puede crear una falsa sensación de seguridad, utilizarla mal nos convierte en vulnerables.
Vigilar que la mascarilla esté colocada correctamente
Para tener una buena protección contra la covid es preciso vigilar que la mascarilla esté colocada correctamente y que el sellado en la cara sea adecuado. Una forma de comprobarlo es con el vaho de las gafas empañadas, ahí se demuestra la buena o mala colocación.
"Dijimos que para filtrar aerosoles, necesitamos calidad del filtro y ajuste de la mascarilla a la cara. Porque si hay huecos entre cara y mascarilla, al aire le es mas fácil ir por ellos. Un hueco del 2% del area de la mascarilla deja pasar el 50% del aire sin filtrar", destaca el investigador en redes sociales.
"Por esa razón, dudo cuando hay gente que propone N95-FFP2 para todos. Si se llevan mal, por su forma, pueden crear mas huecos que las de tela buenas, y al final funcionar peor. Hacen falta campañas intensivas de educación sobre ajuste, incluido en centros de trabajo. Las FFP2 tienen un problema de diseño. El material se escoge para filtrar bien. Pero se le pide a ese mismo material que ajuste bien. Y eso es difícil. Las mascarillas son imperfectas, y reducen contagios, no los suprimen", añade el profesor.
En esta línea también se mostró el vicepresidente de la Sociedad Española de Epidemiología, Óscar Zurriaga. "Más que imponer su uso hay que regularla en función de cada momento en el cuál se tenga que utilizar. Hay que valorar en cada momento cuál es la mascarilla que toca. Y luego, hay que considerar también el tema del precio de una mascarilla FFP2, que no es menor. Son más caras que las quirúrgicas", señaló al respecto.