domingo. 05.04.2026

Condenada a 40 años de cárcel por prostituir a sus hijos

Esta madre los explotaba sexualmente con fines económicos

Condenada a 40 años de cárcel por prostituir a sus hijos

Esta madre los explotaba sexualmente con fines económicos

La Audiencia de Sevilla ha condenado a 40 años de cárcel a una madre por obligar a sus tres hijos a tener sexo con un hombre a cambio de dinero "casi todos los días" durante dos años, según reza la sentencia. En 2007 la mujer forzó en un pueblo cercano a la capital andaluza a los niños, de 9, 13 y 14 años, a mantener relaciones sexuales con este hombre, de 79 años y condenado asimismo a 36 años de prisión. Indignante. Para echarse las manos a la cabeza.

“Las agresiones sexuales de sus hijos eran el medio necesario para conseguir como fin la explotación económica de los mismos”, desvela el fallo sobre los menores, que además sufren trastornos de estrés postraumático con ansiedad y secuelas psicológicas crónicas. Los ataques sexuales se produjeron en diferentes periodos, entre 2007 y 2009, y entre 2012 y 2014, “repitiendo las mismas actuaciones, las mismas pautas y en general los mismos lugares en el caso de los tres menores”.

Como no podía ser de otra manera, los jueces han considerado a la madre cooperadora necesaria en tres delitos continuados de agresión sexual, dos de ellos “con introducción de miembros corporales”, junto a dos delitos continuados de prostitución de menores y otros dos de maltrato habitual.

Por su parte, el hombre ha sido condenado por agresión sexual, prostitución de menores, y una indemnización —que debe abonar junto a la mujer— para los tres niños de 140.000 euros. No obstante y paradójicamente, ninguno de los dos condenados por los hechos cumplirá más de 20 años de cárcel, según establecen los jueces Mercedes Alaya, Juan Romeo y Esperanza Jiménez de la Sección Séptima de la Audiencia.

Más datos a este tenor. Si los magistrados consideran que el parentesco es un agravante para los delitos de prostitución de menores, entienden como atenuantes su grave adicción al alcohol y las drogas y su alteración psíquica para haber cometido los dos delitos de maltrato habitual.

Más datos esclarecedores. La Audiencia expone con crudeza cómo durante la adolescencia de una de las niñas y “con seguridad” a partir de 2007, cuando la menor tenía 13 años, la madre obligó, “con golpes o conminándole con agredirla o con no darle de comer”, a que mantuviera encuentros de carácter sexual con el hombre. Lo hizo “a cambio de recibir una suma de dinero que previamente había concertado”, según el fallo.

“Si [la menor] no lo hacía [acudir a los encuentros sexuales] su madre le pegaba o le amenazaba con no darle de comer, profiriendo contra ella amenazas de muerte. Manifiesta que su madre era capaz de matarles porque les había dado palizas muy grandes y que por ello nunca denunció”, añade la sentencia. Una canallada sin límites. Una aberración en toda regla. Un delito indignante.

El hogar familiar era un sórdido y execrable y sombrío escenario de abusos, según el relato de hechos que incluye la sentencia: “[La mujer] les agredía habitualmente, con palizas muy frecuentes si aquellos no accedían a hacer lo que ella quisiera”, pues “además de las referidas citas sexuales, tenían que ocuparse de las labores de la casa o de cuidar a sus hermanos más pequeños, e inclusive les golpeaba sin justificación alguna”.

A mayor abundamiento, la condenada “incumplía sus deberes más elementales como progenitora de los mismos, pues no atendía el aseo del domicilio familiar, ni de sus hijos menores, ni los llevaba al médico ni al colegio, provocando una situación de total abandono de los mismos”. Los niños están ahora tutelados por la Junta de Andalucía. Quizá en un paraíso y confortabilidad ambiental como nunca antes.

Condenada a 40 años de cárcel por prostituir a sus hijos