Tras las comidas festivas o las preparaciones familiares, es habitual que queden pequeñas cantidades de carne cocida que no siempre se saben reutilizar. En ese contexto, las croquetas vuelven a ocupar un lugar protagonista como una de las mejores soluciones de la cocina doméstica, capaces de transformar restos en un plato apetecible, económico y muy agradecido.
Esta versión de croquetas de pollo y jamón apuesta por la sencillez y la rapidez. No requiere grandes cantidades de ingredientes ni largas elaboraciones, pero sí respeta los principios básicos de una buena bechamel, clave para conseguir una textura cremosa por dentro y un resultado equilibrado una vez fritas.
Unas croquetas caseras de aprovechamiento con resultado profesional
Las croquetas no solo son una forma de no tirar comida, sino también un ejemplo de cómo la cocina tradicional sabe sacar partido a lo que hay en casa. En esta receta, la combinación de pollo cocido y jamón serrano aporta sabor y profundidad, mientras que la mantequilla y la harina construyen una base suave y bien ligada.
Además, es una elaboración que permite adaptarse fácilmente a las cantidades disponibles. Con muy poco producto se puede obtener una fuente de croquetas listas para servir como entrante, cena informal o incluso para congelar y tener siempre a mano.
Ingredientes para preparar croquetas de pollo y jamón
Antes de empezar, conviene picar bien finos el pollo y el jamón, ya que eso ayudará a que el relleno quede más homogéneo y agradable al morder.
- 60 gramos de pollo cocido
- 40 gramos de lonchas de jamón serrano
Para la bechamel:
- 1 cucharada grande colmada de mantequilla
- 3 cucharadas grandes colmadas de harina de trigo
- 250 mililitros de leche
- Sal
- Nuez moscada molida
Para rebozar:
- 2 huevos medianos
- Pan rallado
Con estos ingredientes se obtiene una masa equilibrada, donde la bechamel envuelve el relleno sin resultar pesada ni excesivamente espesa.
Elaboración paso a paso
La clave de estas croquetas está en trabajar bien la bechamel y respetar los tiempos, incluso tratándose de una receta rápida.
- El pollo cocido y el jamón serrano se pican muy finos y se reservan. Este paso es importante para que el relleno quede bien repartido en cada croqueta.
- En una sartén amplia se derrite la mantequilla a fuego medio. Cuando esté completamente fundida, se añade la harina y se remueve durante un par de minutos para que se cocine y pierda el sabor a crudo.
- Se incorpora la leche poco a poco, sin dejar de remover, hasta obtener una bechamel espesa y lisa. Se ajusta de sal y se añade una pizca de nuez moscada molida.
- Cuando la bechamel esté bien ligada, se añaden el pollo y el jamón picados. Se mezcla todo hasta que el relleno quede integrado y la masa se despegue ligeramente del fondo de la sartén.
- La masa se pasa a un recipiente, se cubre con film tocando la superficie y se deja enfriar. Una vez fría, se forman las croquetas con la forma deseada.
- Las croquetas se pasan primero por huevo batido y después por pan rallado, asegurándose de que queden bien cubiertas.
- Se fríen en abundante aceite caliente hasta que estén doradas por fuera y bien calientes por dentro. Se escurren sobre papel absorbente antes de servir.
El resultado son croquetas cremosas, sabrosas y muy equilibradas, listas en poco tiempo y con ingredientes de aprovechamiento.
Un clásico doméstico que sigue triunfando en vídeo
Las croquetas de pollo y jamón siguen siendo uno de los platos más valorados en la cocina casera por su versatilidad y por lo bien que encajan en cualquier momento del día. Esta receta demuestra que no hace falta complicarse para conseguir un resultado excelente.
La propuesta procede de un vídeo publicado en el canal Beatriz Cocina, dirigido por Beatriz, que cuenta con una amplia comunidad de seguidores. El canal supera el medio millón de suscriptores, confirmando el interés por recetas prácticas, bien explicadas y pensadas para el día a día en la cocina.
