Erika no tenía patologías previas y según su familia ella y su marido habían decidido seguir adelante con el embarazo y proteger a su futuro hijo siguiendo todas las recomendaciones de medidas higiénicas y distacia social reclamadas por los expertos pero algo falló y contrajo la enfermedad.
Según relata CNN, los médico que la atendía decidieron adelantar el parto cuando estaba de ocho mese ante los problemas respiratorios de Erika que comenzó a necesitar asistencia mecánica para poder respirar.
Parto normal
Según estas fuentes, el parto discurrió con normalidad, pero ante el agravamiento del estado de salud de Erika, los médicos decidieron intubarla y aislarla del bebé. Tres semanas más tarde, Erika fallecía en el hospital sin haber podido ver ni abrazar a su pequeño Diego.
La familia de Erika vive con desolación su muerte y ha organizado una recolecta pública para ayudarles a sufragar los cuantiosos gastos que les ha supuesto su estancia hospitalaria y el posterior sepelio.
Muerte de una embarazada y su bebé
Una mujer embarazada de 37 años de edad e infectada con coronavirus fallecía hace algunas semanas en el Hospital Materno Infantil de A Coruña.
La mujer ha muerto tras haber sido sometida a una cesárea en la cual se le extrajo a la criatura, que nació muerta, según han confirmado a Europa Press fuentes sanitarias conocedoras del caso. La mujer, que tenía una patología crónica previa, se sintió mal presentaba fiebre.
Cuando ingresó este domingo por la mañana fue sometida a la prueba para determinar si estaba infectada con Coronavirus; dado su estado febril y a que iba a ser conducida a quirófano, un test que dio positivo.
Además, según el último balance del Servizo Galego de Saúde (Sergas) en las últimas horas también fallecieron una mujer y un hombre de 85 y 84 años; ambos ingresados en el Hospital Lucus Agusti de Lugo. Y una mujer de 71 años atendida en el Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol (Chuf). Todos ellos tenían varias patologías previas.
Riesgo de muerte por Coronavirus
Los datos sobre las muertes por Coronavirus muestran una asociación con la edad que se asemeja mucho al riesgo de muerte «normal» relacionado con la edad por todas las demás causas que todos afrontamos cada año.
Esta investigación la aporta el estadístico David Spiegelhalter, en la revista ‘The BMJ’. Es presidente del Centro Winton de Comunicación de Riesgos y Evidencias, del Laboratorio de Estadística Centro de Ciencias Matemáticas, en Reino Unido.
Sus hallazgos se basan en el análisis de los datos del certificado de defunción de Inglaterra y Gales durante un período de 16 semanas (112 días) entre el 7 de marzo y el 26 de junio de 2020.
Para la población general mayor de 55 años, calcula que el riesgo de contraer y luego morir por Coronavirus durante este tiempo era equivalente a experimentar alrededor de cinco semanas de riesgo adicional por encima del riesgo anual «normal» de muerte.
Este riesgo disminuyó constantemente con la edad, lo que corresponde a solo dos días adicionales por encima del riesgo anual «normal» para los niños en edad escolar.
Mayores de 55 años con mayor riesgo de muerte
Para los mayores de 55 años que están infectados con Coronavirus, sugiere que el riesgo adicional de morir es un poco más que el riesgo «normal» de muerte por todas las demás causas durante un año, y menos que esto para los menores de 55 años.
Así, muestra que la tasa de mortalidad durante este período de 16 semanas fue alrededor del 12-13% más alta por cada año mayor, lo que corresponde a duplicar por cada cinco a seis años adicionales de edad, y esta relación es consistente desde la niñez hasta la vejez. Una de cada 50 personas mayores de 90 murió con COVID-19 durante este período, en comparación con 1 de cada 2.300.000 escolares de entre 5 y 14 años.