miércoles. 01.04.2026

¿Deberán vacunarse los niños contra el Coronavirus en un futuro?

Las vacunas contra el coronavirus para niños son todavía una asignatura pendiente de científicos y farmacéutica

Las vacunas contra el coronavirus para niños son todavía una asignatura pendiente de científicos y farmacéuticas. Mientras la gran mayoría del mundo libra una carrera frenética para vacunarse lo antes posible, hay un grupo notablemente ausente de las colas: los niños.

El uso de la vacuna de Pfizer solo está aprobado en personas de 16 años o más, y la vacuna de Moderna es únicamente para adultos. Para ambas, los ensayos con los grupos de edad más jóvenes están en curso y los resultados se esperan este verano.

La vacuna de Oxford también comenzarán pronto sus ensayos en niños. Se desarrollarán en centros de las ciudades de Oxford, Londres, Southampton y Bristol, donde se reclutarán 300 voluntarios.

Tasa de infección menor que los adultos

Una de las razones por las que los niños aún no son un grupo prioritario para la vacunación es que su tasa de infección por el SARS-CoV-2 es mucho menor que la de los adultos.

Los niños representan casi el 13 % de todos los casos registrados en Estados Unidos hasta ahora, pero menos del 3 % de todas las hospitalizaciones registradas y menos del 0,21 % de todas las muertes por Coronavirus.

Cuando tienen síntomas, son similares a los de los adultos (tos, fiebre, dolor de garganta y secreción nasal) pero menos graves. La aparente resiliencia de los niños los convierte en un grupo de menor prioridad para la vacunación, especialmente cuando la demanda de vacunas supera con creces la oferta.

Incluso un año después del inicio de la pandemia, todavía no está del todo claro por qué. Las investigaciones apuntan a una respuesta inmunológica diferente a la exposición viral en los niños, lo que podría significar que sus sistemas inmunológicos pueden neutralizar el virus mucho más rápido y, por lo tanto, evitar que se replique.

Menos receptores en las células

También cabe la posibilidad de que los más pequeños tengan menos receptores ACE2 en las células que recubren los conductos nasales, que son las puertas que utiliza el virus del SARS-CoV-2 para entrar a las células de sus huéspedes e infectarlas. Eso reduciría las probabilidades de que el virus entre por esa puerta.

Existe una complicación más grave por la exposición al SARS-CoV-2 que puede ocurrir en los niños, denominada síndrome inflamatorio multisistémico en niños, o MIS-C. Pero es rara, con menos de 1.700 casos y solo 26 muertes registradas en EE. UU.

Los más pequeños también suponen un desafío en el desarrollo de vacunas, y en el de cualquier tipo de fármacos, porque se los considera una población vulnerable.

La posibilidad de que el potencial daño por probar una nueva vacuna o medicamento en niños supere los beneficios preocupa especialmente en el caso del MIS-C, señala la pediatra de la División de Enfermedades Infecciosas de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins (EE. UU.) Anna Sick-Samuels.

Resultado de una respuesta inflamatoria

Se cree que el MIS-C es el resultado de una respuesta inflamatoria masiva al virus SARS-CoV-2. "Será importante analizar si las actuales vacunas de ARNm pueden provocar una respuesta de anticuerpos que también afectaría a MIS-C o si esto es solo una complicación de la infección viral", explica la pediatra en Technology Review.

Por lo tanto, parece probable que pase más tiempo antes de que los niños comiencen a vacunarse. Esto puede provocar un cambio demográfico en los contagios a medida que los sectores de mayor edad de la población adquieren inmunidad y la carga de la infección se traslade a los grupos más jóvenes no vacunados.

¿Deberán vacunarse los niños contra el Coronavirus en un futuro?